Littera
Poeta asiduo al portal
Suspendes el pensamiento
y embelesas la mirada
cuando pintas en tu boca
una sonrisa lozana.
La excelsa rosa que guarne
tu cabellera castaña
fulge como el recio Sol
en la aplaciente mañana,
y el inmaculado chal
que envuelve tu limpia espalda
aroma como un incienso
y se ondula como el agua.
Bailar contigo quisieran
las aves de las algabas,
las dunas de los desiertos
y las brisas de las playas.
Pues cómo no, me pregunto,
si en el ámbito de España
ninguna mujer compite
con tu beldad soberana.
Pero retírese y cese
la voz de mi amante alma
por que tan solo se escuche
aquella de mi guitarra;
aquella que, en comunión
con innumerables palmas,
te permita acrecentar
la magnitud de tu fama.
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