En atravesarla mi vida invierto
contra ella me estrello día a día
esa barrera atravesar intento
si no estuviera, en mis brazos te tendría.
Inútiles son los golpes desenvueltos por pasar
inútiles las lágrimas derramadas mientras murmuro
las palabras que le diría al otro lado sin cesar,
pero mi maldición, de humo y hormigón, ese muro.
Inútiles las esperanzas de estar ahí por las que lucho
a pesar de que nunca me rendiré, necesitaré mucho,
quizás demasiado, pero todo lo llevo dentro, en el corazón
la llave que abrirá una puerta en ese muro, una sensación.
Una de las muchas sensaciones que fluyen constantemente
por las paredes de ese muro, fabricadas por un corazón latente,
siempre latente, buscando la felicidad en un nuevo mundo
más allá de un largo, frondoso muro de tamaño tremebundo.
Excavaré aunque no tenga pala, volaré aunque no tenga alas
gritaré aunque mi voz quede silenciada por esa gran barrera
pero que sepas que la atravesaré, te veré, me fundiré como la cera
ante el ardor de tus besos, de tus abrazos, tendrás lo que anhelabas.
Ninguna lágrima habrá sido en vano, ningún verso apagado,
ninguna mirada perdida, ningún sueño roto, nada morirá
escucharé la voz de tu melodía... todo cuando el muro sea atravesado
y cuando deba volver lloraré, pero mi corazón siempre te acogerá.
contra ella me estrello día a día
esa barrera atravesar intento
si no estuviera, en mis brazos te tendría.
Inútiles son los golpes desenvueltos por pasar
inútiles las lágrimas derramadas mientras murmuro
las palabras que le diría al otro lado sin cesar,
pero mi maldición, de humo y hormigón, ese muro.
Inútiles las esperanzas de estar ahí por las que lucho
a pesar de que nunca me rendiré, necesitaré mucho,
quizás demasiado, pero todo lo llevo dentro, en el corazón
la llave que abrirá una puerta en ese muro, una sensación.
Una de las muchas sensaciones que fluyen constantemente
por las paredes de ese muro, fabricadas por un corazón latente,
siempre latente, buscando la felicidad en un nuevo mundo
más allá de un largo, frondoso muro de tamaño tremebundo.
Excavaré aunque no tenga pala, volaré aunque no tenga alas
gritaré aunque mi voz quede silenciada por esa gran barrera
pero que sepas que la atravesaré, te veré, me fundiré como la cera
ante el ardor de tus besos, de tus abrazos, tendrás lo que anhelabas.
Ninguna lágrima habrá sido en vano, ningún verso apagado,
ninguna mirada perdida, ningún sueño roto, nada morirá
escucharé la voz de tu melodía... todo cuando el muro sea atravesado
y cuando deba volver lloraré, pero mi corazón siempre te acogerá.