La batalla

Enrique Floriano

Poeta fiel al portal
Dolorosos los soldados
aprestan sus ojos, antes
que sus armas, a la muerte,
y miran su propia carne.
Y entienden que no valdrán
para la Patria ni sangre
ni dolor, sino un recuerdo
en el futuro triste para alardes.
Están donde ni los buitres
quieren, aguas de combate,
los hombres color de hiedra:
en tanta carne y tanta hambre.
Pero aún esperan ellos
el llamado de esta tarde.
¡El llamado por su Patria
que de amor muy poco sabe!
¿Se levantarán sus ojos
cuando el otro día avance
sobre muertos y humarelas
si es que pueden levantarse?
Mas nada querrán mirar
de un repulsivo paisaje
y dejarán en el polvo
lentas lágrimas en balde.
¿Quién se acordará del hombre
que es por hoy sólo humo infame?
El homo-humo busca al viento.
¡Hay que dejarlo, por amor, que escape!..
 
Muy fuerte, doloroso tema,
pero triste realidad,saludos
y estrellas, siempre es un placer
leerte.
 
Libertad de Véliz.;969239 dijo:
Muy fuerte, doloroso tema,
pero triste realidad,saludos
y estrellas, siempre es un placer
leerte.

Siempre son bienvenidos tus comentarios, Libertad.
Te agradezco tu visita en mi poema, que ciertamente
es un tema doloroso.

Un abrazo.
 
Guuaaaauuuuuuuuuu!!! realmente me encantó leerte en esta protesta, si contra esa guerra incontrolable que todo lo destruye, hombre esperanza, vidas enteras, familias, anhelos, es grato escuchar tu voz que grita a vivo llanto en este canto al soldado valiente que aún con todas las adversidades tiene que enfrentar la guerra.

Abrazos mi estimado y un cielo lleno de luceros para que te ilumine y siga tu inspiración

Ligia Calderón
 
Dolorosos los soldados
aprestan sus ojos, antes
que a las armas, a la muerte
y miran su propia carne.
Y entienden que no valdrán
para la Patria ni sangre
ni dolor, sino un recuerdo
en el futuro triste para alardes.
Están donde ni los buitres
quieren, aguas de combate,
los hombres color de hiedra:
en tanta carne y tanta hambre.
Pero aún esperan ellos
el llamado de esta tarde.
¡El llamado por su Patria
que de amor muy poco sabe!
¿Se levantarán sus ojos
cuando el otro día avance
sobre muertos y humarelas
si es que pueden levantarse?
Mas nada querrán mirar
de un repulsivo paisaje
y dejarán en el polvo
lentas lágrimas en balde.
¿Quién se acordará del hombre
que es por hoy sólo humo infame?
El homo-humo busca al viento.
¡Hay que dejarlo, por amor, que escape!..


Dramático, desolador este real paisaje bélico! Por otra parte muy bien trazado mi apreciado Enrique.
¡¡ Despreciable y repugnante la guerra ofensiva, execrable hasta el Infierno y más aún el repulsivo concepto de la "guerra preventiva" inventado por ese hijo de la perra!!
Pero, horrenda como es toda guerra, cuando es defensiva, qué se debe hacer? No es que en la vida podemos estar llamados al martirio para proteger nuestras madres, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros enfermos y desvalidos? Tal vez dar la vida en el campo del honor sea la oportunidad de redimir nuestras pobres vidas, que en la Paz transcurren en forma mediocre, sin penas ni glorias, o por lo menos sin glorias...

A la hora en que el invasor venga por lo mío y por lo tuyo, espero ser lobo y no oveja! Espero matar tan sólo uno antes de que el proyectil abyecto de desplome!

Triste tema el de la guerra, pero llega el tiempo en que cada uno de nosotros deberá predefinir su rol en estos tiempos de Apocalipsis. Se viene, se viene...

Por ahora es la guerra del opio otra vez, con la TV que nos estupidiza, con la propaganda que nos inunda para la compra de lo inútil, con la promoción del sexo descarnado, onda "Gran Hermano" y programas populares que dan pan y circo, el que no piensa gana, y ni qué hablar de la acción directa de los gobiernos en los negocios narcóticos, todo comprado y costeado por los poderosos del mundo...

Tal vez ha llegado el momento de los poetas que debiéramos hacer sonar clarines estridentes que despierten las conciencias, aunque sea solo eso! Sin un tiro, ni una muerte, ¡Gritar a los cuatro vientos que vivir no es todo eso!

Tu hermano EDUARDO MORGUENSTERN
 
Ligia Calderón Romero;984913 dijo:
Guuaaaauuuuuuuuuu!!! realmente me encantó leerte en esta protesta, si contra esa guerra incontrolable que todo lo destruye, hombre esperanza, vidas enteras, familias, anhelos, es grato escuchar tu voz que grita a vivo llanto en este canto al soldado valiente que aún con todas las adversidades tiene que enfrentar la guerra.

Abrazos mi estimado y un cielo lleno de luceros para que te ilumine y siga tu inspiración

Ligia Calderón


Estoy bastante agradecido, Ligia, con tu comentario.
Es realmente motivante para mi trabajo de poeta.

Abrazos efusivos.
 
Dramático, desolador este real paisaje bélico! Por otra parte muy bien trazado mi apreciado Enrique.
¡¡ Despreciable y repugnante la guerra ofensiva, execrable hasta el Infierno y más aún el repulsivo concepto de la "guerra preventiva" inventado por ese hijo de la perra!!
Pero, horrenda como es toda guerra, cuando es defensiva, qué se debe hacer? No es que en la vida podemos estar llamados al martirio para proteger nuestras madres, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros enfermos y desvalidos? Tal vez dar la vida en el campo del honor sea la oportunidad de redimir nuestras pobres vidas, que en la Paz transcurren en forma mediocre, sin penas ni glorias, o por lo menos sin glorias...

A la hora en que el invasor venga por lo mío y por lo tuyo, espero ser lobo y no oveja! Espero matar tan sólo uno antes de que el proyectil abyecto de desplome!

Triste tema el de la guerra, pero llega el tiempo en que cada uno de nosotros deberá predefinir su rol en estos tiempos de Apocalipsis. Se viene, se viene...

Por ahora es la guerra del opio otra vez, con la TV que nos estupidiza, con la propaganda que nos inunda para la compra de lo inútil, con la promoción del sexo descarnado, onda "Gran Hermano" y programas populares que dan pan y circo, el que no piensa gana, y ni qué hablar de la acción directa de los gobiernos en los negocios narcóticos, todo comprado y costeado por los poderosos del mundo...

Tal vez ha llegado el momento de los poetas que debiéramos hacer sonar clarines estridentes que despierten las conciencias, aunque sea solo eso! Sin un tiro, ni una muerte, ¡Gritar a los cuatro vientos que vivir no es todo eso!

Tu hermano EDUARDO MORGUENSTERN

Hermano, lo has dicho de manera elocuente, y no puedo sino estar
de acuerdo contigo.
Gracias por tus palabras y el tiempo que te has tomado en ellas.

Un saludo.
 
Dolorosos los soldados
aprestan sus ojos, antes
que a las armas, a la muerte
y miran su propia carne.
Y entienden que no valdrán
para la Patria ni sangre
ni dolor, sino un recuerdo
en el futuro triste para alardes.
Están donde ni los buitres
quieren, aguas de combate,
los hombres color de hiedra:
en tanta carne y tanta hambre.
Pero aún esperan ellos
el llamado de esta tarde.
¡El llamado por su Patria
que de amor muy poco sabe!
¿Se levantarán sus ojos
cuando el otro día avance
sobre muertos y humarelas
si es que pueden levantarse?
Mas nada querrán mirar
de un repulsivo paisaje
y dejarán en el polvo
lentas lágrimas en balde.
¿Quién se acordará del hombre
que es por hoy sólo humo infame?
El homo-humo busca al viento.
¡Hay que dejarlo, por amor, que escape!..

Querido amigo Enrique Floriano:

Un poema emocionante! Quién recuerda al pobre soldado muerto por su patria, la forma más honorable de dar la vida?

Pues patria no es el corrupto Estado que le ordena combatir. Ni el frío gabinete presidencial que se llena las cuentas de Islas Caimán con el dinero del hambre de los pobres, ni los corruptos jueces que condenan al pobre y no miran los sucios negocios de las grandes empresas que vacían el país y contaminan para siempre la tierra. Ni los legisladores que aprueban servilmente los decretos del presidente, por comer las migajas (millonarias) del desfalco.

Patria es nuestro padre y madre, nuestros abuelos muertos sin la dignidad que merecen los que sangraron sudor y lágrimas en un país gobernado por ladrones de siempre.
Patria es nuestra maestra que nos abrió al conocimiento, nuestros hermanos más pobres, nuestros enfermos olvidados en los míseros hospitales. Patria es nuestra placita de la infancia, nuestro valdío de las correrías infantiles, nuestro ríos y nuestro parque tan queridos.
Patria es nuestros hijos que heredarán los despojos de los gavilanes siempre de turno.

Quién se acuerda del soldado que murió mil veces por la Patria?

Sólo el poeta y la pobre viuda y huérfanos. Sólo las almas verdaderamente humildes como la tuya, Enrique, y que en estas navidades cristianas tienen en el Salvador que llega toda la Esperanza y el Consuelo.
¡ESTE ES EL TIEMPO DE LOS POETAS! Te felicito y ¡A cantar la vida! ¡A cantar la Victoria! ¡Que suenen los clarines! ¡A cantar! ¡A cantar!

Con los mejores deseos navideños,
Tu amigo de siempre,
EDUARDO MORGUENSTERN
 
Querido amigo Enrique Floriano:

Un poema emocionante! Quién recuerda al pobre soldado muerto por su patria, la forma más honorable de dar la vida?

Pues patria no es el corrupto Estado que le ordena combatir. Ni el frío gabinete presidencial que se llena las cuentas de Islas Caimán con el dinero del hambre de los pobres, ni los corruptos jueces que condenan al pobre y no miran los sucios negocios de las grandes empresas que vacían el país y contaminan para siempre la tierra. Ni los legisladores que aprueban servilmente los decretos del presidente, por comer las migajas (millonarias) del desfalco.

Patria es nuestro padre y madre, nuestros abuelos muertos sin la dignidad que merecen los que sangraron sudor y lágrimas en un país gobernado por ladrones de siempre.
Patria es nuestra maestra que nos abrió al conocimiento, nuestros hermanos más pobres, nuestros enfermos olvidados en los míseros hospitales. Patria es nuestra placita de la infancia, nuestro valdío de las correrías infantiles, nuestro ríos y nuestro parque tan queridos.
Patria es nuestros hijos que heredarán los despojos de los gavilanes siempre de turno.

Quién se acuerda del soldado que murió mil veces por la Patria?

Sólo el poeta y la pobre viuda y huérfanos. Sólo las almas verdaderamente humildes como la tuya, Enrique, y que en estas navidades cristianas tienen en el Salvador que llega toda la Esperanza y el Consuelo.
¡ESTE ES EL TIEMPO DE LOS POETAS! Te felicito y ¡A cantar la vida! ¡A cantar la Victoria! ¡Que suenen los clarines! ¡A cantar! ¡A cantar!

Con los mejores deseos navideños,
Tu amigo de siempre,
EDUARDO MORGUENSTERN

Amigo Eduardo, ¿Qué puedo agregar a lo que de manera magistral has comentado? Sólo decirte que me uno a este tiempo de los poetas.
La poesía no se escribe en vano; siempre dice algo que los demás se callan. A cantar pues.

Un enorme abrazo y la más feliz de las navidades para ti.
Enrique Floriano

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