José Luis Mendoza
Poeta fiel al portal
LA BECA ALIMENTARIA
José Luis Mendoza
------------------
Hizo su entrada al oír fanfarria
en ese aquél recinto primoroso.
en el cual lo aplaudía la godarria,
los banqueros, el mundo fascinoso.
Un gran "sacrificio" allí se hacía:
se repartían la cuenta alimentaria,
pero todo el poder que bien lucía
parecía una escena funeraria.
El expectante quedó sin aliento
y no atinaba a comentario alguno:
no se sabía qué clase de alimento,
no se sabía si era un desayuno.
Pero un anciano frío y calculador
hizo cuenta y de inmediato al grano
afirmó que no es muy buen simulador
el que suma con dedos de la mano.
Y sacando su máquina electrónica
dijo por Dios ¡son nueve mil millones,
semejante cantidad astronómica
van a manipular esos bribones!
-Y voy a calcular los intereses
que se van a engullir los intocantes
pues serán muchos miles varias veces
que se embolsillarán los cuentadantes.
Y quedará la beca alimenticia
como si fuera beca monetaria
que nutrió mucho más, con injusticia,
a esa inmunda institución bancaria.
José Luis Mendoza
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Hizo su entrada al oír fanfarria
en ese aquél recinto primoroso.
en el cual lo aplaudía la godarria,
los banqueros, el mundo fascinoso.
Un gran "sacrificio" allí se hacía:
se repartían la cuenta alimentaria,
pero todo el poder que bien lucía
parecía una escena funeraria.
El expectante quedó sin aliento
y no atinaba a comentario alguno:
no se sabía qué clase de alimento,
no se sabía si era un desayuno.
Pero un anciano frío y calculador
hizo cuenta y de inmediato al grano
afirmó que no es muy buen simulador
el que suma con dedos de la mano.
Y sacando su máquina electrónica
dijo por Dios ¡son nueve mil millones,
semejante cantidad astronómica
van a manipular esos bribones!
-Y voy a calcular los intereses
que se van a engullir los intocantes
pues serán muchos miles varias veces
que se embolsillarán los cuentadantes.
Y quedará la beca alimenticia
como si fuera beca monetaria
que nutrió mucho más, con injusticia,
a esa inmunda institución bancaria.