• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

La bella Inés

mario horacio

Poeta asiduo al portal
Hoy quiero, con la licencia
De mi muy mala memoria,
Contar esta cierta historia.
Tenme lector indulgencia,
Vista mi incompetencia
En rimar rimas compuestas.
En letras así dispuestas,
Perdonadme la osadía,
Hoy traigo aquí en poesía
Una historia que fue cierta.

Paseaba por sus jardines,
Libre de preocupaciones,
Y sin más ocupaciones,
Sin metas y sin más fines,
Que medir piringundines,
De su reino, descuidado,
Muy bisoño, y alocado,
Cierto joven rey indolente.
Una niña diferente
A este rey había prendado...

Tanto la seguía, que ella,
Le declaró, con candor,
Corresponder su amor,
Pero que siendo doncella,
Tan inocente y plebeya,
En sueño había avisado
Cierto adivino velado:
“Que sería amada siempre
Por príncipe muy valiente.
El más bravo y más osado”.

Siendo que era evidente
Tan gran amor, tan fogoso,
En él vio al valeroso
Que había dicho el vidente.
Pero al verle indiferente
Del gobierno de su estado,
Tan así despreocupado,
Comprendía su error. Él
No era tal valiente rey,
Sino el rey del otro lado.

Que batallas, en su tierra,
Le libraba y le ganaba,
Y en sus barbas le tomaba,
Con muy tan grande destreza,
Ciudades y fortalezas.
Así, le dio el comento:
“Voy ahora mismo a su encuentro.
Él, no tú, es mi destino,
Según predijo mi adivino.
Es él, el de gran talento”.

A nuestro rey tan galante,
Estas palabras hirientes
Sonaron tan inclementes,
Que llorar fue al instante.
Más haciendo en adelante
Tal acopio de osadía,
Dejando sus correrías,
Al toro tomó por astas,
Jurando a su amada casta
Batallar noches y días.

Armándose de soldado,
Y luciendo sus blasones,
Corrió a los bribones
Del reino. Tan avisado,
Y de acuerdo a lo acordado,
Fue en su reino guardar,
Que ella amor le quiso dar
Y su castidad, rendida.
Quedo así muy bien servida
Del osado rey del sueño.

Acaba aquí esta historia.
Juntos comieron perdices
Y fueron siempre felices.
Muy llena de gracia y gloria,
Inés vive en la memoria
De los hombres y los tiempos.
Para forjar grandes reinos,
No basta el valor, ni basta
Amor para forjar casta
De grandes reyes, presiento.

Se precisan, como sumario
Para acabar bien mí cuento,
Que ya camina tan lento
Sin encontrar corolario,
Mujeres con sus ovarios,
En amor, intransigentes,
Para que hombres muy valientes,
A su deber sean llamados,
Y cumplidos sus mandados,
Al amor sean trascendentes.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba