HERNANC
Poeta recién llegado
Con lo que te adoro y mi corazón suspira,
Cuando te miro o te escucho la rica sonrisa,
Cuando con tus pasos mi mente imagina,
Lo dulce, lo tierno, tu imagen divina.
Quizás no menciones mi nombre jamás,
O no me pienses, ni quieras recordar,
Porque la salud mi ser te pueda afectar,
Porque eras feliz antes de yo estar.
Mi amor no ha cambiado, mi ser morirá,
Pensando la musa que me hizo cantar,
Las más bellas letras que pude expresar,
Era imposible mis venas más presión soportar.
No era feliz antes, no los soy ahora,
La vida es tan corta que el tiempo añora,
Los años que vivas después de mi aurora
¡Que ames, que rías, que vivas señora!
Te escucho, te pienso, no puedo mirarte,
Te amo en silencio no debo ni hablarte,
Jamás intente nunca lastimarte,
Dolor muy grande me toca a mí en parte.
Amarte también es desear que seas feliz,
Procurar con todo que estés muy contenta,
Al arcoíris de tu vida no agregar matiz,
Ni con acción, pensamiento o palabra violenta.
Sera que estoy triste, no lo creo, no puedo,
No puede la momia que esta allá en Egipto,
Ni las nubes del mar sienten algún miedo,
Deje de existir, seré monótono como un hipo.
Gracias te doy hoy y siempre, mujer maravillosa,
Tus ojos con sendas miradas, arden a lo lejos
Tu risa, cuales carcajadas, nada escandalosa
Tu cálida piel, del sol y su luz un bello reflejo.
Agradecimiento es todo lo que puedo sentir,
No me voy a permitir ni perder la calma,
Ni alegría ni llanto, orare al señor que puedas vivir,
Con el hombre que amas en el fondo de tu alma.
La verdad es dura pero es la más bondadosa para cualquiera,
no tengo ni mas mínimo interés en usted leí el mensajito
era la respuesta más lógica, más real que a mi larga espera,
puso fin a un sueño, mía y te perdí en el mismo momentito.
Cuando te miro o te escucho la rica sonrisa,
Cuando con tus pasos mi mente imagina,
Lo dulce, lo tierno, tu imagen divina.
Quizás no menciones mi nombre jamás,
O no me pienses, ni quieras recordar,
Porque la salud mi ser te pueda afectar,
Porque eras feliz antes de yo estar.
Mi amor no ha cambiado, mi ser morirá,
Pensando la musa que me hizo cantar,
Las más bellas letras que pude expresar,
Era imposible mis venas más presión soportar.
No era feliz antes, no los soy ahora,
La vida es tan corta que el tiempo añora,
Los años que vivas después de mi aurora
¡Que ames, que rías, que vivas señora!
Te escucho, te pienso, no puedo mirarte,
Te amo en silencio no debo ni hablarte,
Jamás intente nunca lastimarte,
Dolor muy grande me toca a mí en parte.
Amarte también es desear que seas feliz,
Procurar con todo que estés muy contenta,
Al arcoíris de tu vida no agregar matiz,
Ni con acción, pensamiento o palabra violenta.
Sera que estoy triste, no lo creo, no puedo,
No puede la momia que esta allá en Egipto,
Ni las nubes del mar sienten algún miedo,
Deje de existir, seré monótono como un hipo.
Gracias te doy hoy y siempre, mujer maravillosa,
Tus ojos con sendas miradas, arden a lo lejos
Tu risa, cuales carcajadas, nada escandalosa
Tu cálida piel, del sol y su luz un bello reflejo.
Agradecimiento es todo lo que puedo sentir,
No me voy a permitir ni perder la calma,
Ni alegría ni llanto, orare al señor que puedas vivir,
Con el hombre que amas en el fondo de tu alma.
La verdad es dura pero es la más bondadosa para cualquiera,
no tengo ni mas mínimo interés en usted leí el mensajito
era la respuesta más lógica, más real que a mi larga espera,
puso fin a un sueño, mía y te perdí en el mismo momentito.