Jose R
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ah...preciosa alborada mía!
dejas con cada nueva mañana
las esencias impregnadas en
esplendorosas maravillas,
Tú, ¡mi bella inmensidad!
que transpira la tierna
suavidad con la que envuelves
con sutileza al murmurar del
mar, transparente piel de fina
arena resurgida en el horizonte,
acaricia con anhelo, las orillas
del vaivén del deseo,
Excitante ola dulce,
que me lleva, y que me trae,
condenado a la rosa de
los vientos, navío enamorado
en los besos serenos rociados
de tus aguas perfumadas, que
incitan a beber del rosario
del mar de tus sensuales labios,
de los aromas que destilan tu
apasionada marea, hermosa
princesa sirena, que transita
en la penetrante adentrada
brisa, que acontece en los
encantos del mar, vos,
el mar de mis cielos, mar
que evoca de amor eterno
en mi alma, flor que navega
al cielo de mi corazón,
estrella que vuela hacía
los suspiros que provocan
la belleza inmensa del mar.
dejas con cada nueva mañana
las esencias impregnadas en
esplendorosas maravillas,
Tú, ¡mi bella inmensidad!
que transpira la tierna
suavidad con la que envuelves
con sutileza al murmurar del
mar, transparente piel de fina
arena resurgida en el horizonte,
acaricia con anhelo, las orillas
del vaivén del deseo,
Excitante ola dulce,
que me lleva, y que me trae,
condenado a la rosa de
los vientos, navío enamorado
en los besos serenos rociados
de tus aguas perfumadas, que
incitan a beber del rosario
del mar de tus sensuales labios,
de los aromas que destilan tu
apasionada marea, hermosa
princesa sirena, que transita
en la penetrante adentrada
brisa, que acontece en los
encantos del mar, vos,
el mar de mis cielos, mar
que evoca de amor eterno
en mi alma, flor que navega
al cielo de mi corazón,
estrella que vuela hacía
los suspiros que provocan
la belleza inmensa del mar.
::
::::
::