brokenknees
Poeta fiel al portal
Guerra, dulce sangre,
metal contra metal,
el aroma exquisito,
de el hierro al arder.
Honor y victoria,
ley de los triunfantes,
ejercito sin dueño,
teñirá de muerte las tierras y mares.
Crepúsculo infinito,
el amanecer será rápido,
y la oscuridad se tornara eterna,
esta noche los mandaremos sin retorno al infierno.
Cielo gris, nubes y tormenta,
indicador de su llegada,
los huesos crujen antes de quebrarse,
las venas revientan antes de tiempo,
Asgard gritara de placer,
el viento se parte,
cuando Gungnir reviente los pechos,
los ocho truenos suenan a la distancia.
Aliméntanos con tus vísceras,
siniestro dios,
derrama tu sangre,
sobre nuestras armas y escudos.
Respiraremos tu polvo,
mezclado con el olor perseverante,
de las pieles que arden,
bajo el arte de tu filo.
Danos a comer tu carne,
que sea poder en nuestro cuerpo,
y que tu aliento maldito,
sea desmembramiento al enemigo.
Con la bendición de Odin,
inmortales, pero siempre listos para la muerte,
el amanecer iluminado de amarillo,
sin piedad lo tornaremos rojo.
Quien asesina a un puñado de enemigos,
tan solo será un asesino mas,
sin victoria ni honor,
pero el que elimina millones será un conquistador.
metal contra metal,
el aroma exquisito,
de el hierro al arder.
Honor y victoria,
ley de los triunfantes,
ejercito sin dueño,
teñirá de muerte las tierras y mares.
Crepúsculo infinito,
el amanecer será rápido,
y la oscuridad se tornara eterna,
esta noche los mandaremos sin retorno al infierno.
Cielo gris, nubes y tormenta,
indicador de su llegada,
los huesos crujen antes de quebrarse,
las venas revientan antes de tiempo,
Asgard gritara de placer,
el viento se parte,
cuando Gungnir reviente los pechos,
los ocho truenos suenan a la distancia.
Aliméntanos con tus vísceras,
siniestro dios,
derrama tu sangre,
sobre nuestras armas y escudos.
Respiraremos tu polvo,
mezclado con el olor perseverante,
de las pieles que arden,
bajo el arte de tu filo.
Danos a comer tu carne,
que sea poder en nuestro cuerpo,
y que tu aliento maldito,
sea desmembramiento al enemigo.
Con la bendición de Odin,
inmortales, pero siempre listos para la muerte,
el amanecer iluminado de amarillo,
sin piedad lo tornaremos rojo.
Quien asesina a un puñado de enemigos,
tan solo será un asesino mas,
sin victoria ni honor,
pero el que elimina millones será un conquistador.