Histrión
Poeta recién llegado
La Bestia
Rasgué el velo de mi mirada,
y encontré fuego, hielo, veneno...
prometí domesticar esa bestia que de la nada,
vino a nada bueno.
Más la bestia me gruño al oído:
"soy tu mismo", soy risa, soy dolor;
soy el fulgor opaco detras del esplendor.
Le propuse un pacto: "La vida eterna, a cambio de amor"
Me dió un zarpazo, me atacó...
di un paso atrás y se aplacó...
¿negro o blanco?
¿Diablo, o Dios?
La bestia por ojos pone gemas,
y en vez de un corazón, tiene dos;
su llanto a veces es poema, y a veces letanía atroz.