Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Poema dedicado por el ángel Zéfiro a la bella Fiona, su amor terrenal
en la novela que escribo que se llama Seres y dioses
en la novela que escribo que se llama Seres y dioses
La cabellera de mi amada es larga como un brazo de mar
Y oscura como el cielo negro de una noche de media luna
Sus ojos son verdes como el amazonas
y profundos como el Nilo
Su piel es lisa y suave como la seda,
Su curvilínea figura es como una guitarrita que me deja
cautivado con una sola melodía
Yo el alado en ella me inspiro
Pues en el brillo de sus ojos nacen mis suspiros
Me amparo en la gloria de sus olores divinos
Y Revivo en la victoria de su esfuerzo furtivo
que destila la honra y el valor femenino
Su nombre esperanza a quienes yacen en temor
Porque noblemente cada día le canta al corazón
Con la bien aventura escrita por su pluma, la pasión
¡Fiona! ¡Fiona! Llévame a tu reino
Porque soy un niño
Porque soy tu ciervo
Porque eres el oasis en mi desierto
Y de tu amor estoy sediento
Bendito soy entre los hombres
Porque a mi Fiona corresponde
Ella se pasea entre mis brazos
Quitándome el frio despacio
Y me acaricia con su amor eterno
En nombre del ángel
Y del hombre que impero
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