Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Te fuiste sin despedirte,
quedando asuntos pendientes.
Te sedujo la muerte
y lo diste todo por nada:
Debe ser difícil resistirse
a sus embrujos.
Te colocaron en el Templo
que presidiste tantas veces
y rodearon tu cuerpo de flores
que te brindaron su último aliento.
Los que pasamos a despedirte,
cual si estuviéramos
en el agora del desconcierto,
buscábamos algún sentido
a tu repentina muerte.
Tu imagen,
ahora apagada,
simulaba un espejo roto.
Los perdidos
quedaban sin remedio.
quedando asuntos pendientes.
Te sedujo la muerte
y lo diste todo por nada:
Debe ser difícil resistirse
a sus embrujos.
Te colocaron en el Templo
que presidiste tantas veces
y rodearon tu cuerpo de flores
que te brindaron su último aliento.
Los que pasamos a despedirte,
cual si estuviéramos
en el agora del desconcierto,
buscábamos algún sentido
a tu repentina muerte.
Tu imagen,
ahora apagada,
simulaba un espejo roto.
Los perdidos
quedaban sin remedio.