pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Te regalé una brújula y te mostré
donde estaba el norte y donde el sur,
luego me fui a mi hogar y te esperé
sentado y con la puerta abierta.
Pasaron los días y nunca perdí la fe,
caían las hojas de los calendarios
pesadas como rocas que se desprendían
de mis propios ojos y allí seguía yo
con la esperanza (maldita puta) intacta.
Quizás no fui lo suficientemente explícito
o te extraviaste en el camino
o confundiste los senderos.
Ha pasado un año y odiaría pensar
que simplemente me rechazaste.
Seguro que se te rompió la brújula
no hay duda debe ser eso.
Y cerré la puerta.
donde estaba el norte y donde el sur,
luego me fui a mi hogar y te esperé
sentado y con la puerta abierta.
Pasaron los días y nunca perdí la fe,
caían las hojas de los calendarios
pesadas como rocas que se desprendían
de mis propios ojos y allí seguía yo
con la esperanza (maldita puta) intacta.
Quizás no fui lo suficientemente explícito
o te extraviaste en el camino
o confundiste los senderos.
Ha pasado un año y odiaría pensar
que simplemente me rechazaste.
Seguro que se te rompió la brújula
no hay duda debe ser eso.
Y cerré la puerta.