luci2
Poeta adicto al portal
LA MENDIGA
Camina lentamente,
ensimismada,
viaja en su nube de retazos.
Su semblante es sombrío
y su ropaje harapiento.
¡Paseante de un mundo de entra y sale!
Busca en los vertederos
ilusiones vanas
y pasión perdida.
Carga sueños. Un pasado.
Cruel destino, de hiel,
que secó su garganta.
Cabellos mugrientos
y pálidos ojos.
De cuerpo achicado
y rostro doliente.
Talega de huesos,
torcida, descalza,
pícara, inocente,
vencida, cansada.
Camina en el parque.
Camina en la calle.
Ríe, canta, llora
y danza girando
una y mil cabriolas.
Les han avisado,
la ambulancia llega.
¡Vaya hotel, carajo!
Camisa de fuerza.
¡Reata de cuerdos,
manada de locos!
Pobres callejeros
De corazón roto.
¡Maldito viaje.
Grilletes y encierro!
A nadie condena
Con su bailoteo.
La turba encendida
sus iras descarga
y gritan a muerte
contra la mendiga.
Camina lentamente,
ensimismada,
viaja en su nube de retazos.
Su semblante es sombrío
y su ropaje harapiento.
¡Paseante de un mundo de entra y sale!
Busca en los vertederos
ilusiones vanas
y pasión perdida.
Carga sueños. Un pasado.
Cruel destino, de hiel,
que secó su garganta.
Cabellos mugrientos
y pálidos ojos.
De cuerpo achicado
y rostro doliente.
Talega de huesos,
torcida, descalza,
pícara, inocente,
vencida, cansada.
Camina en el parque.
Camina en la calle.
Ríe, canta, llora
y danza girando
una y mil cabriolas.
Les han avisado,
la ambulancia llega.
¡Vaya hotel, carajo!
Camisa de fuerza.
¡Reata de cuerdos,
manada de locos!
Pobres callejeros
De corazón roto.
¡Maldito viaje.
Grilletes y encierro!
A nadie condena
Con su bailoteo.
La turba encendida
sus iras descarga
y gritan a muerte
contra la mendiga.