Caminaba entre sombras del ocaso,
susurros de secretos en el viento,
el aire dulce, denso en su tormento,
me abrazaba con tacto gris y raso.
El río, murmurando en su regazo,
las hojas crujen, eco del momento,
y el cielo, en su mirar, lento y atento,
cedía a la noche su pesado lazo.
Entendí que la calma es el acuerdo
del miedo y la esperanza en su balanza,
un pacto con lo incierto, siempre cuerdo.
Y mientras los colores se deshacen,
mis pasos son eco en la esperanza:
amar el misterio... es lo que nace.
susurros de secretos en el viento,
el aire dulce, denso en su tormento,
me abrazaba con tacto gris y raso.
El río, murmurando en su regazo,
las hojas crujen, eco del momento,
y el cielo, en su mirar, lento y atento,
cedía a la noche su pesado lazo.
Entendí que la calma es el acuerdo
del miedo y la esperanza en su balanza,
un pacto con lo incierto, siempre cuerdo.
Y mientras los colores se deshacen,
mis pasos son eco en la esperanza:
amar el misterio... es lo que nace.
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