duf9991
Poeta adicto al portal
Hoy el sol refleja
lo que el espejo de mi alma
no puede comprender,
y sus rayos siguen
entonando la misma triste canción.
Hoy el sol refleja
lo que mi corazón
no alberga ni anhela
y el piano de mi alma
sigue tocando la pieza de mi funeral.
Y toca el pianista con fervor,
y cada nota es cuan hierro ardiente,
y sigue entonando esa pieza,
y no nota el lúgubre ignorante
que aún yo sigo aquí.
Y veo a los asistentes llorar
y miro una vela de un muerto que
muerto no está.
y sigue el pobre ignorante
entonando la misma canción.
Como veo al pianista tocar
esa pieza con fervor, sin parar,
como veo a los comparecientes llorar sin cesar
y sus blancos pañuelos tristemente agitar:
sé que ya no hay salida alguna
Así que me encierro en el sepulcro
en el que por siempre reposaré,
y pongo seguro y pierdo la llave
para que así nadie me busque
y si me buscan que no me encuentren jamás,
y solo perezco... durante toda la eternidad
lo que el espejo de mi alma
no puede comprender,
y sus rayos siguen
entonando la misma triste canción.
Hoy el sol refleja
lo que mi corazón
no alberga ni anhela
y el piano de mi alma
sigue tocando la pieza de mi funeral.
Y toca el pianista con fervor,
y cada nota es cuan hierro ardiente,
y sigue entonando esa pieza,
y no nota el lúgubre ignorante
que aún yo sigo aquí.
Y veo a los asistentes llorar
y miro una vela de un muerto que
muerto no está.
y sigue el pobre ignorante
entonando la misma canción.
Como veo al pianista tocar
esa pieza con fervor, sin parar,
como veo a los comparecientes llorar sin cesar
y sus blancos pañuelos tristemente agitar:
sé que ya no hay salida alguna
Así que me encierro en el sepulcro
en el que por siempre reposaré,
y pongo seguro y pierdo la llave
para que así nadie me busque
y si me buscan que no me encuentren jamás,
y solo perezco... durante toda la eternidad