Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La canela de tu sonrisa pedalea
todos los puertos donde arcángeles de suburbios me robaron el calor de tu regazo.
Callejeros suspiros mojaban las paredes de los edificios como si sudaran despedidas.
Perdí el añejo licor de tus muslos, preparando la llaga de la vida en el insomnio del deseo.
Patriarca de la nada, me reinventé en el grumo de la noche llorada en llanuras de lirismo, poesía de destierro en mí. El instante donde recupero
la canela de tu sonrisa descubro
en la foto, la postal del tiempo
paralizado, tiene un sonido de campanas de felicidad, que sorbe la emoción de llama que
aun agota la cera casi acabada
en la agonía del corazón.
En donde sumerjo la pluma, en esa
tinta casi seca,
para escribirte esta amargura
como mi última transgresión.
Reservados todos los derechos©
todos los puertos donde arcángeles de suburbios me robaron el calor de tu regazo.
Callejeros suspiros mojaban las paredes de los edificios como si sudaran despedidas.
Perdí el añejo licor de tus muslos, preparando la llaga de la vida en el insomnio del deseo.
Patriarca de la nada, me reinventé en el grumo de la noche llorada en llanuras de lirismo, poesía de destierro en mí. El instante donde recupero
la canela de tu sonrisa descubro
en la foto, la postal del tiempo
paralizado, tiene un sonido de campanas de felicidad, que sorbe la emoción de llama que
aun agota la cera casi acabada
en la agonía del corazón.
En donde sumerjo la pluma, en esa
tinta casi seca,
para escribirte esta amargura
como mi última transgresión.
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