Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se apagan las luces del verano con los primeros copos de este otoño florecido.
Insisto en alejarme del presente reinventando el pasado,
y creo la sequía de esta lluvia que me inunda a mares.
Pusiste tantas velas como canas me nacieron ese día,
y celebramos por todo lo alto.
Hasta las estrellas rozaban tu cabello.
El inconveniente fue saber que no estabas,
y que tu presencia colmara mi llanto.
Evoluciona la paranoia de esas gárgolas,
que emprendieron el vuelo creyéndose ángeles de piedra.
Sintieron lágrimas,
y embelesadas cayeron más allá de la existencia,
percibían la materia ignorando las cuestiones ontológicas del ser.
Deseos que se recrean en formas,
a sabiendas de que sólo son impulsos cerebrales.
Volvemos a las estaciones
como ciclos vitales
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