marquelo
Negrito villero
Yo sé de vaivenes y relojes
sé cuánto cuesta aferrarse al minuto que cae en la sombra
de un sueño agotado.
De todas las carencias
es el reflejo del pan en los ojos
el que nos alista las manos para dejarlas volar como las mariposas.
Las caídas tienen gravedad de frío.
Ayer vi como la paz goteaba sobre el andar arenoso de las heridas
de los himnos que se oxidaban
en los labios titilantes de los niños.
Todo aun insuficiente.
Para colorear con olivo la despanzurrada sombra y el sabor añejo de las promesas.
sé cuánto cuesta aferrarse al minuto que cae en la sombra
de un sueño agotado.
De todas las carencias
es el reflejo del pan en los ojos
el que nos alista las manos para dejarlas volar como las mariposas.
Las caídas tienen gravedad de frío.
Ayer vi como la paz goteaba sobre el andar arenoso de las heridas
de los himnos que se oxidaban
en los labios titilantes de los niños.
Todo aun insuficiente.
Para colorear con olivo la despanzurrada sombra y el sabor añejo de las promesas.