Altaír Buendía
Poeta recién llegado
Solo me encuentro, muy solo
como una lluvia en febrero
o como la playa en otoño
solo me encuentro, muy solo
Pero aquí estoy, soportando a la deriva
los perfumes que me manda esta vida
llenos de frutos y flores marchitas
llenos de olores y divas malditas.
Mi jaula contiene los pensamientos
que diariamente acosan mi mente
pues solamente los poetas diestros
con un verso hacen que el corazón retiemble.
Le tengo miedo al fracaso eterno
dentro de mi jaula de cristal
mi pavor a las arenas del tiempo
deja cicatrices que no pueden cerrar.
No me tengas ni un poco de compasión
pues en silencio me consume la agonía
de que en mi mente, solo reine la razón
y descargue mi alma en la poesía.
como una lluvia en febrero
o como la playa en otoño
solo me encuentro, muy solo
Pero aquí estoy, soportando a la deriva
los perfumes que me manda esta vida
llenos de frutos y flores marchitas
llenos de olores y divas malditas.
Mi jaula contiene los pensamientos
que diariamente acosan mi mente
pues solamente los poetas diestros
con un verso hacen que el corazón retiemble.
Le tengo miedo al fracaso eterno
dentro de mi jaula de cristal
mi pavor a las arenas del tiempo
deja cicatrices que no pueden cerrar.
No me tengas ni un poco de compasión
pues en silencio me consume la agonía
de que en mi mente, solo reine la razón
y descargue mi alma en la poesía.