Fernando Azul casi Morado
Poeta recién llegado
En una carta que leí
hace tres o cuatro años
encontré las palabras
que perdí en aquel bosque,
el bosque donde nos conocimos,
¿lo recuerdas bien?
Sigo sentándome
debajo del mismo árbol
donde tú y yo
pasamos tantas horas
e icluso, una vez, días,
a veces callados,
a veces besándonos,
a veces sólo mirándonos.
Ese árbol es parte de mí
y me sería imposible
dejar de visitarlo.
Me gusta escuchar las historias
de nuestro muerto amor,
pero desde la perspectiva
de un gran árbol
viejo y sabio.
Suena tan diferente
su historia a mis recuerdos
que llego a creer
que él me confunde con otro
o que tengo muy mala memoria.
En fin,
encontré las palabras
que perdí ayer, o hace 10 añoz
pero ya no las entiendo.
¿Serán mis palabras?
Ya no lo sé.
Pd. ¿Recuerdas cuando encontramos
aquella ardilla tuerta
husmeando en la mochila?
hace tres o cuatro años
encontré las palabras
que perdí en aquel bosque,
el bosque donde nos conocimos,
¿lo recuerdas bien?
Sigo sentándome
debajo del mismo árbol
donde tú y yo
pasamos tantas horas
e icluso, una vez, días,
a veces callados,
a veces besándonos,
a veces sólo mirándonos.
Ese árbol es parte de mí
y me sería imposible
dejar de visitarlo.
Me gusta escuchar las historias
de nuestro muerto amor,
pero desde la perspectiva
de un gran árbol
viejo y sabio.
Suena tan diferente
su historia a mis recuerdos
que llego a creer
que él me confunde con otro
o que tengo muy mala memoria.
En fin,
encontré las palabras
que perdí ayer, o hace 10 añoz
pero ya no las entiendo.
¿Serán mis palabras?
Ya no lo sé.
Pd. ¿Recuerdas cuando encontramos
aquella ardilla tuerta
husmeando en la mochila?