Elio
Poeta recién llegado
Se encenderán todas las lámparas del cuerpo
El corazón acreciente su pulsación salvaje
Toda llena de luz tú sentirás mi aliento
Paralelo a tu vientre y próximo a tu cauce...
Tus quejidos de espanto romperán el silencio
Arderás en el fuego que consume tu carne
Donde vibras de gozo no prima el pensamiento
Primitivos encuentros, deseo incontrolable.
Eres parte importante de este ritual sangriento
Que pretende hacer suya la dicha impostergable
Convulsión de placer, oasis del desierto
Haciá allá cabalgamos con ansia interminable.
Mis sentidos se sacian del perfume de tu cuerpo
El sudor nos envuelve, se hace más denso el aire
Me sugieres fantásticas formas de acoplamiento
No te hacía inocente pero, qué bien que sabes...
Una a una las horas se fueron sucediendo
Renovados impulsos y al final de la tarde
Retozamos ausentes... Aún hoy como recuerdo
Que llenamos de luz la casa de tus padres.
El corazón acreciente su pulsación salvaje
Toda llena de luz tú sentirás mi aliento
Paralelo a tu vientre y próximo a tu cauce...
Tus quejidos de espanto romperán el silencio
Arderás en el fuego que consume tu carne
Donde vibras de gozo no prima el pensamiento
Primitivos encuentros, deseo incontrolable.
Eres parte importante de este ritual sangriento
Que pretende hacer suya la dicha impostergable
Convulsión de placer, oasis del desierto
Haciá allá cabalgamos con ansia interminable.
Mis sentidos se sacian del perfume de tu cuerpo
El sudor nos envuelve, se hace más denso el aire
Me sugieres fantásticas formas de acoplamiento
No te hacía inocente pero, qué bien que sabes...
Una a una las horas se fueron sucediendo
Renovados impulsos y al final de la tarde
Retozamos ausentes... Aún hoy como recuerdo
Que llenamos de luz la casa de tus padres.