Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La casaquemada
Un incendio repleta el horizonte,
las horas del dolor crecen del fuego,
las llamas se levantan como un ruego
en lenguas que más altas son que el monte.
No hay nada que esperar, no hay más apronte
que ver ya consumido como un ciego
todo lo levantado en elsosiego
y en la alta dignidad que nosconfronte.
Cenizas del ayer, delfuego arconte,
que no deja futuro para eljuego
ni en el presente fuerzaque remonte.
Se apaga una ilusión, lacasa luego,
no queda más que orar yhacer afronte
al fénix que provoca estetrasiego.
20 06 11
Un incendio repleta el horizonte,
las horas del dolor crecen del fuego,
las llamas se levantan como un ruego
en lenguas que más altas son que el monte.
No hay nada que esperar, no hay más apronte
que ver ya consumido como un ciego
todo lo levantado en elsosiego
y en la alta dignidad que nosconfronte.
Cenizas del ayer, delfuego arconte,
que no deja futuro para eljuego
ni en el presente fuerzaque remonte.
Se apaga una ilusión, lacasa luego,
no queda más que orar yhacer afronte
al fénix que provoca estetrasiego.
20 06 11