margotdelcastillo
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el último recodo
de un camino que iniciamos
allá lejos...hace tanto..
esperaba vestida de hortensias,
desnuda de aguas
a que llegaras.
Y la casa blanca me dió la bienvenida
con sus esporas de viento
y el tilo sombrío de guitarras.
y te parí tres hijos y un canto ajeno
y desgarré la tierra,
hasta las piedras
incubando alondras y silencios
y no estabas..
y las noches y los perros..
aullando soledades florecidas
y el fantasma de mis versos
atormentando los pasillos..
Y los hijos se fueron
en el café matinal, con la lluvia,
y el tiempo los fué borrando
secando los pechos en balidos de ovejas
ajenos y extraños , como la tierra.
Y doblando los caminos
incubé madrigueras de conejos
bebiendome las torcazas
y coseché de ansias los nidos
por si llegabas..
Y no hubo tiempos venideros,
ni soles..
y la luz encendida del patio
lo que fuí....
y la casa.
de un camino que iniciamos
allá lejos...hace tanto..
esperaba vestida de hortensias,
desnuda de aguas
a que llegaras.
Y la casa blanca me dió la bienvenida
con sus esporas de viento
y el tilo sombrío de guitarras.
y te parí tres hijos y un canto ajeno
y desgarré la tierra,
hasta las piedras
incubando alondras y silencios
y no estabas..
y las noches y los perros..
aullando soledades florecidas
y el fantasma de mis versos
atormentando los pasillos..
Y los hijos se fueron
en el café matinal, con la lluvia,
y el tiempo los fué borrando
secando los pechos en balidos de ovejas
ajenos y extraños , como la tierra.
Y doblando los caminos
incubé madrigueras de conejos
bebiendome las torcazas
y coseché de ansias los nidos
por si llegabas..
Y no hubo tiempos venideros,
ni soles..
y la luz encendida del patio
lo que fuí....
y la casa.
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