Aníbal García
Poeta recién llegado
La casa
Tiene el regreso a la memoria herida
esa extraña quietud de las salas de espera
de los aeropuertos.
El lento caminar de las tardes de agosto
se clava en las pupilas candescentes
de una casa que expira,
una casa que guarda los olores del frío
y el dolor de la ausencia.
Y el dolor de la ausencia
se respira en la cal marrón de las paredes,
y en las hojas cansadas de las parras,
y en el párpado mustio de las flores,
y en la rabia del viento de levante.
Sobre la mesa viven unos niños
vestidos de primera comunión
y un cenicero roto de humo y alquitrán.
Sobre todas las mesas.
Sedientos de ceniza, el resto de los muebles
ocupa su lugar entre el silencio.
Sé que no habrá un baúl para el olvido
en los ojos vacíos de la casa,
sin embargo, me quema la ansiedad
que sufren sus escombros.
Del poemario "Poemas bastardos" 2011
http://www.lulu.com/product/ebook/poemas-bastardos/17789955
Tiene el regreso a la memoria herida
esa extraña quietud de las salas de espera
de los aeropuertos.
El lento caminar de las tardes de agosto
se clava en las pupilas candescentes
de una casa que expira,
una casa que guarda los olores del frío
y el dolor de la ausencia.
Y el dolor de la ausencia
se respira en la cal marrón de las paredes,
y en las hojas cansadas de las parras,
y en el párpado mustio de las flores,
y en la rabia del viento de levante.
Sobre la mesa viven unos niños
vestidos de primera comunión
y un cenicero roto de humo y alquitrán.
Sobre todas las mesas.
Sedientos de ceniza, el resto de los muebles
ocupa su lugar entre el silencio.
Sé que no habrá un baúl para el olvido
en los ojos vacíos de la casa,
sin embargo, me quema la ansiedad
que sufren sus escombros.
Del poemario "Poemas bastardos" 2011
http://www.lulu.com/product/ebook/poemas-bastardos/17789955