INES ALICIA WIBRATT
Poeta recién llegado
‎" LA CASA "
Nací en una casa de techos humildes,
con ventanas amplias donde entraba el sol ,
mis padres tan jóvenes,dos adolescentes,
volcaron con ansias en mi tanto amor.
Allí, en esa casa de mis dos abuelos
con una gran parra y un lindo jardín,
balbuceé palabras,dí mi primer paso,
rodeada de plantas me sentí feliz.
Mis abuelos fueron para mí dos" ángeles ",
siempre estaban cerca protegiéndome,
y con sus nueve años,mi pequña tía,
jugaba conmigo y también me celaba.
Muy juntos crecimos mis padres y yo,
en un clima cálido de amor y ternura.
Mi mamá una niña y yo su muñeca,
mi papá un gran chico jugando a ser hombre,
y en medio de tanto calor y dulzura
crecí con premura,cumplí el primer año.
Entonces...muy triste me sentí al mudarnos.
Algo se quedaba mío en esa casa,
mis primeros pasos,mi priner asombro
y mis dos abuelos que yo tanto amaba.....
Llorando me escapaba en cuanto podía
y allí me quedaba,allí me escondía.
Me aferraba fuerte a mi amada abuela
pero con mis padres debía volver.
La casita nueva era muy bonita,
algo chiquitita con mucho terreno.
Amándose tanto mis padres buscaban
realizar el sueño de su techo propio,
poder vivir solos,disfrutar más juntos,
pero no lograban entenderme a mi
que lloraba siempre por querer volver
a esa vieja casa que me vió nacer.
Y así pasó el tiempo,así fuí creciendo,
nacieron entonces mis dos hermanitos,
esta nueva casa ya tenía un parral,
también muchos árboles y un bello jardín,
pero por mis venas la sangre bullía
y siempre corría allí donde nací,
donde estaban todos los recuerdos dulces
de ese primer año de amor que viví,
junto a mis abuelos,mis "YEYOS"queridos
y ni un solo día dejaba de ir.
Ahora esa casa....llena de recuerdos
la ocupa mi hija,es su nuevo hogar,
y yo cuando llego siento que en el aire
está todo aquello que me hizo feliz.
Vibra en las paredes,se escuchan las voces
de esas dos personas a quien tanto amé.
Y así me imagino verlos en el tiempo
y siento en mi pecho la dulce emoción,
y pienso que todo está como ayer
en esta.....la casa que me vió nacer.
Inés Wibratt
Nací en una casa de techos humildes,
con ventanas amplias donde entraba el sol ,
mis padres tan jóvenes,dos adolescentes,
volcaron con ansias en mi tanto amor.
Allí, en esa casa de mis dos abuelos
con una gran parra y un lindo jardín,
balbuceé palabras,dí mi primer paso,
rodeada de plantas me sentí feliz.
Mis abuelos fueron para mí dos" ángeles ",
siempre estaban cerca protegiéndome,
y con sus nueve años,mi pequña tía,
jugaba conmigo y también me celaba.
Muy juntos crecimos mis padres y yo,
en un clima cálido de amor y ternura.
Mi mamá una niña y yo su muñeca,
mi papá un gran chico jugando a ser hombre,
y en medio de tanto calor y dulzura
crecí con premura,cumplí el primer año.
Entonces...muy triste me sentí al mudarnos.
Algo se quedaba mío en esa casa,
mis primeros pasos,mi priner asombro
y mis dos abuelos que yo tanto amaba.....
Llorando me escapaba en cuanto podía
y allí me quedaba,allí me escondía.
Me aferraba fuerte a mi amada abuela
pero con mis padres debía volver.
La casita nueva era muy bonita,
algo chiquitita con mucho terreno.
Amándose tanto mis padres buscaban
realizar el sueño de su techo propio,
poder vivir solos,disfrutar más juntos,
pero no lograban entenderme a mi
que lloraba siempre por querer volver
a esa vieja casa que me vió nacer.
Y así pasó el tiempo,así fuí creciendo,
nacieron entonces mis dos hermanitos,
esta nueva casa ya tenía un parral,
también muchos árboles y un bello jardín,
pero por mis venas la sangre bullía
y siempre corría allí donde nací,
donde estaban todos los recuerdos dulces
de ese primer año de amor que viví,
junto a mis abuelos,mis "YEYOS"queridos
y ni un solo día dejaba de ir.
Ahora esa casa....llena de recuerdos
la ocupa mi hija,es su nuevo hogar,
y yo cuando llego siento que en el aire
está todo aquello que me hizo feliz.
Vibra en las paredes,se escuchan las voces
de esas dos personas a quien tanto amé.
Y así me imagino verlos en el tiempo
y siento en mi pecho la dulce emoción,
y pienso que todo está como ayer
en esta.....la casa que me vió nacer.
Inés Wibratt