La celda

Felipe Antonio Santorelli

Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy en mi celda, esperando la llegada de los guardias que me llevarán ante el verdugo. Hoy se cumplirá mi sentencia, tengo miedo pero no pienso demostrarlo.

En las paredes de mi encierro hay marcas que hice, para no perder la noción del tiempo, es por eso que sé que anoche fue mi última cena.


Cómo llegué a esta cruel encrucijada?


No, no es esa la pregunta, sé bien lo que hice, merezco lo que se me viene, estoy claro en eso… al menos en eso.

Lo que no entiendo es cómo me convertí en el monstruo que asesinó a tanta gente,

tal vez fue culpa de la guerra, tal vez el fin de la maldita guerra no me alcanzó a tiempo, tal vez aún me siento en guerra.

La guerra se quedó conmigo, muy dentro de mi, ¡arraigada en mi mente y en mi alma!


El infierno acabará hoy, mañana renaceré en otro cuerpo, con otra vida y por Dios que no cumpliré con el servicio militar obligatorio, ¡así tenga que cortarme una mano!
 
Estoy en mi celda, esperando la llegada de los guardias que me llevarán ante el verdugo. Hoy se cumplirá mi sentencia, tengo miedo pero no pienso demostrarlo.

En las paredes de mi encierro hay marcas que hice, para no perder la noción del tiempo, es por eso que sé que anoche fue mi última cena.


Cómo llegué a esta cruel encrucijada?


No, no es esa la pregunta, sé bien lo que hice, merezco lo que se me viene, estoy claro en eso… al menos en eso.

Lo que no entiendo es cómo me convertí en el monstruo que asesinó a tanta gente,

tal vez fue culpa de la guerra, tal vez el fin de la maldita guerra no me alcanzó a tiempo, tal vez aún me siento en guerra.

La guerra se quedó conmigo, muy dentro de mi, ¡arraigada en mi mente y en mi alma!


El infierno acabará hoy, mañana renaceré en otro cuerpo, con otra vida y por Dios que no cumpliré con el servicio militar obligatorio, ¡así tenga que cortarme una mano!
Solo en la celda con su conciencia, esperando en un instante el epitafio de su vida.
Imágenes pasan por su memoria, muerte, soledad y arrepentimiento... ¿Pérdida de fe?
Mucho que escribir en esos momentos y tú relatas muy bien la indolencia de esa situación
Un gusto leerte.
Rodrigo
 
Estoy en mi celda, esperando la llegada de los guardias que me llevarán ante el verdugo. Hoy se cumplirá mi sentencia, tengo miedo pero no pienso demostrarlo.

En las paredes de mi encierro hay marcas que hice, para no perder la noción del tiempo, es por eso que sé que anoche fue mi última cena.


Cómo llegué a esta cruel encrucijada?


No, no es esa la pregunta, sé bien lo que hice, merezco lo que se me viene, estoy claro en eso… al menos en eso.

Lo que no entiendo es cómo me convertí en el monstruo que asesinó a tanta gente,

tal vez fue culpa de la guerra, tal vez el fin de la maldita guerra no me alcanzó a tiempo, tal vez aún me siento en guerra.

La guerra se quedó conmigo, muy dentro de mi, ¡arraigada en mi mente y en mi alma!


El infierno acabará hoy, mañana renaceré en otro cuerpo, con otra vida y por Dios que no cumpliré con el servicio militar obligatorio, ¡así tenga que cortarme una mano!
Saludos Felipe!
Crudo!
triste!
cuántas marcas van quedando al paso de nuestra existencia
y cuánta condena por cumplir
cuánta soledad y ansiedad
en esos instantes...
con todo respeto,

ligiA
 
Amado poeta lo escribe como si lo hubiera vivido, los fantasmas regresan pero no para cortarse la mano sino para dejar este testimonio
Abrazos azules hacia su horizonte,

Quién sabe! Tal vez lo viví en otro tiempo, en otro cuerpo. La historia se escribe con sangre y quede claro que si la reencarnación es verdad, la historia la hemos escrito nosotros, todos nosotros. Pará bien y para mal, espero pero, que almenos tengamos la sensatez de no repetir amargos acontecimientos. Besos y abrazos mi querida Lupe, desde mi pequeño rincón del mágico multiverso con mi corazón en la mano y mi sonrisa en tus veredas
 
Solo en la celda con su conciencia, esperando en un instante el epitafio de su vida.
Imágenes pasan por su memoria, muerte, soledad y arrepentimiento... ¿Pérdida de fe?
Mucho que escribir en esos momentos y tú relatas muy bien la indolencia de esa situación
Un gusto leerte.
Rodrigo

Me alegra que te haya gustado Rodrigo. Te aseguro que soy contrario a la pena de muerte, pero no a la cadena perpetua, aunque sólo apoyo ésta última en muy contadas ocasiones, saludos de vuelta.
 
Saludos Felipe!
Crudo!
triste!
cuántas marcas van quedando al paso de nuestra existencia
y cuánta condena por cumplir
cuánta soledad y ansiedad
en esos instantes...
con todo respeto,

ligiA

Sabias palabras Ligia. Abrazos siderales desde mi pequeño rincón del mágico multiverso con mi corazón en la mano y mi sonrisa en tus veredas
 
Estoy en mi celda, esperando la llegada de los guardias que me llevarán ante el verdugo. Hoy se cumplirá mi sentencia, tengo miedo pero no pienso demostrarlo.

En las paredes de mi encierro hay marcas que hice, para no perder la noción del tiempo, es por eso que sé que anoche fue mi última cena.


Cómo llegué a esta cruel encrucijada?


No, no es esa la pregunta, sé bien lo que hice, merezco lo que se me viene, estoy claro en eso… al menos en eso.

Lo que no entiendo es cómo me convertí en el monstruo que asesinó a tanta gente,

tal vez fue culpa de la guerra, tal vez el fin de la maldita guerra no me alcanzó a tiempo, tal vez aún me siento en guerra.

La guerra se quedó conmigo, muy dentro de mi, ¡arraigada en mi mente y en mi alma!


El infierno acabará hoy, mañana renaceré en otro cuerpo, con otra vida y por Dios que no cumpliré con el servicio militar obligatorio, ¡así tenga que cortarme una mano!



Una prosa que deja muchas incertidumbres....Esperando leer como terminó ese infierno llamado Celda.
Un abrazo desde nuestra propia tierra.Saludos.
 
Una prosa que deja muchas incertidumbres....Esperando leer como terminó ese infierno llamado Celda.
Un abrazo desde nuestra propia tierra.Saludos.

La verdad había pensado en esto como inicio de una novela, pero dado mi déficit de atención, desistí y lo dejé como prosa poética.
Tal vez un día me anine y me fabrique una novela con este inicio. Me alegra que te haya gustado. Abrazos siderales desde mi pequeño rincón del mágico multiverso con mi corazón en la mano y mi sonrisa en tus veredas
 
La verdad había pensado en esto como inicio de una novela, pero dado mi déficit de atención, desistí y lo dejé como prosa poética.
Tal vez un día me anine y me fabrique una novela con este inicio. Me alegra que te haya gustado. Abrazos siderales desde mi pequeño rincón del mágico multiverso con mi corazón en la mano y mi sonrisa en tus veredas


Gracias por sus saludos...Y suerte a tu carcelera obra,eso si que maten al verdugo!!!...
 
Impresionante escrito, vivencias de "La milla verde" y el arrepentimiento en la prosa del alma. Cómo bien dice en su respuesta "quizás en otra" o sueños paralelos de otra dimensión. Lo real es que su escrito es muy vívido y esa es la verdadera poesía. Felicitaciones compañero.
 
Impresionante escrito, vivencias de "La milla verde" y el arrepentimiento en la prosa del alma. Cómo bien dice en su respuesta "quizás en otra" o sueños paralelos de otra dimensión. Lo real es que su escrito es muy vívido y esa es la verdadera poesía. Felicitaciones compañero.

Gracias poeta, me alegra que te guste. Abrazos siderales desde mi pequeño rincón del mágico multiverso
 
Estoy en mi celda, esperando la llegada de los guardias que me llevarán ante el verdugo. Hoy se cumplirá mi sentencia, tengo miedo pero no pienso demostrarlo.

En las paredes de mi encierro hay marcas que hice, para no perder la noción del tiempo, es por eso que sé que anoche fue mi última cena.


Cómo llegué a esta cruel encrucijada?


No, no es esa la pregunta, sé bien lo que hice, merezco lo que se me viene, estoy claro en eso… al menos en eso.

Lo que no entiendo es cómo me convertí en el monstruo que asesinó a tanta gente,

tal vez fue culpa de la guerra, tal vez el fin de la maldita guerra no me alcanzó a tiempo, tal vez aún me siento en guerra.

La guerra se quedó conmigo, muy dentro de mi, ¡arraigada en mi mente y en mi alma!


El infierno acabará hoy, mañana renaceré en otro cuerpo, con otra vida y por Dios que no cumpliré con el servicio militar obligatorio, ¡así tenga que cortarme una mano!

Arrepentirse y a la vez definir la solucion para el nuevo espacio vital.
Ansiedad por cumplir la condena desde lo aceptado pero retando
a las proximas expectativas de vida. me gustó. saludos amables de luzyabsenta
 

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