Ros3l Nocturn@
Poeta recién llegado
Aveces sueño que la realidad
es solo un abismo entre
el bien y el mal;
como mis manos arañan mis heridas
con sus enormes uñas filudas,
todo esperando por mis latidos,
queriendo presagiar un egotismo inútil
y exacervado,
atentas a mi caída,
cuando al volver la mirada,
sonríen complacidas por mi presencia;
la noche se aprecia obscura,
extraño la paz que solía darme al contemplar
la claridad en la noche,
impregnada de calidez de omnisciencia;
la insolencia de mis propios cristales
me persiguen con tal desesperación,
un sofocante silencio queda,
el viento lo constriñe a hablar,
mi propio puñal, manifiesta oscura existencia,
mientras una reacción de inercia
me esfuerza a contradecir a mi destino,
luchar y creer dan una respuesta adecuada
a tal sueño que no acaba
hasta que realidad se haga,
la muerte se asuste al verme;
por primera vez la vida me acepte;
y la claridad de esa fuerza incomparable
de mi esperanza me despierte;
la claridad de la noche,
espera reflejar mi rostro otra vez
en un lugar profundo donde los sueños
nunca despiertan de su óbito.
es solo un abismo entre
el bien y el mal;
como mis manos arañan mis heridas
con sus enormes uñas filudas,
todo esperando por mis latidos,
queriendo presagiar un egotismo inútil
y exacervado,
atentas a mi caída,
cuando al volver la mirada,
sonríen complacidas por mi presencia;
la noche se aprecia obscura,
extraño la paz que solía darme al contemplar
la claridad en la noche,
impregnada de calidez de omnisciencia;
la insolencia de mis propios cristales
me persiguen con tal desesperación,
un sofocante silencio queda,
el viento lo constriñe a hablar,
mi propio puñal, manifiesta oscura existencia,
mientras una reacción de inercia
me esfuerza a contradecir a mi destino,
luchar y creer dan una respuesta adecuada
a tal sueño que no acaba
hasta que realidad se haga,
la muerte se asuste al verme;
por primera vez la vida me acepte;
y la claridad de esa fuerza incomparable
de mi esperanza me despierte;
la claridad de la noche,
espera reflejar mi rostro otra vez
en un lugar profundo donde los sueños
nunca despiertan de su óbito.
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