Última Noción de Laura
Poeta recién llegado
La Cocina I.
Cada instante de vida tiene una aroma.
Pareciera que poco a poco los instantes,
se nutren, de alegría, tristeza y melancolía
Si lo miramos desde otro cristal
Sin mofarnos de la fantasía
La vida puede asemejarse a una cocina
Con los mismos sabores, olores y variedad.
Lo efímero y delicioso de lo que en ella se prepara
Es una muestra de lo que el destino nos depara.
Entre los platillos más sabrosos encontramos la pasión
la receta es fácil, dos cuerpos, sal, un poco calor y listo
tendremos a dos amantes, amándose deliciosamente
Bajo una ligera capa bien sazonada de éxtasis
El más pedido es el amor, la receta no es sencilla
Si bien ingredientes como, locura, y emoción son fáciles de conseguir
hay un elemento y que a menudo es lo que falta
"la eternidad", se trata de un condimento extranjero
de la cual solo tenemos como proveedor al cielo.
La eternidad sola, no nos sirve de nada hay que sazonarla,
Con cada promesa, cada deseo
Hasta fundirlos con una transfiguración homogénea
De dos almas previamente enlazadas.
De tal forma que de la mezcla nos ayude
A sentir, eso que llamamos gloria.
Cada instante de vida tiene una aroma.
Pareciera que poco a poco los instantes,
se nutren, de alegría, tristeza y melancolía
Si lo miramos desde otro cristal
Sin mofarnos de la fantasía
La vida puede asemejarse a una cocina
Con los mismos sabores, olores y variedad.
Lo efímero y delicioso de lo que en ella se prepara
Es una muestra de lo que el destino nos depara.
Entre los platillos más sabrosos encontramos la pasión
la receta es fácil, dos cuerpos, sal, un poco calor y listo
tendremos a dos amantes, amándose deliciosamente
Bajo una ligera capa bien sazonada de éxtasis
El más pedido es el amor, la receta no es sencilla
Si bien ingredientes como, locura, y emoción son fáciles de conseguir
hay un elemento y que a menudo es lo que falta
"la eternidad", se trata de un condimento extranjero
de la cual solo tenemos como proveedor al cielo.
La eternidad sola, no nos sirve de nada hay que sazonarla,
Con cada promesa, cada deseo
Hasta fundirlos con una transfiguración homogénea
De dos almas previamente enlazadas.
De tal forma que de la mezcla nos ayude
A sentir, eso que llamamos gloria.