geraldine villarroel diaz
Poeta asiduo al portal
El cuento que ahora te cuento
Trata de una solterona
Que en todas sus conquistas
Le iba como la mona
Ella tenía una tienda
Con dos grandes ventanales
Donde vendía a buen precio
Unos papeles murales
La plata que retenía
Al banco la iba a guardar
Caminando con cautela
Pues la podían asaltar
Fue un día cuando ella iba
Camino a depositar
Que dio un tropezón con un hombre
Y se creyó enamorar
Perfumado y elegante
Unas cuadras la siguió
Y cuando ella entró al banco
El hombre desapareció.
Y así se vio cada jueves
Con el mismo personaje
Y en la misma situación
Dándose un buen tropezón
El por cuadras la seguía
Y en el banco se perdía.
Así ella se arreglaba
Los jueves más que otros días
Peinada de peluquería
Y hasta con joyas prestadas
Diría adiós a su soltería
Si el tipo ese le hablaba
.
Y un jueves a fin de mes
El hombre fue más cortés
No le mandó el empujón
Sonriéndole otra vez
Y en un susurro le habló
Saludó diciendo ¡hola!
Y sin más le apuntó
En el pecho una pistola
Lentamente abrió un bolsón
Y le dijo seriamente
Con un suave vozarrón
Abre luego tu cartera
¡Y dame tu billetera !
Y esos aros de rubí
¡Quitátelos y dámelos a mi !
Y todos esos anillos
¡Vengan ahora a mi bolsillo !
Déme ese collar de perlas
¡Adiós, y un gusto fue conocerla !
Llorando de impotencia
Les contaba a sus amigas.
Del misterioso caballero
Que quería su dinero
El tipo tan sinvergüenza
Ladrón internacional
Y de que todas sus conquistas
Terminaban siempre mal.
Y como este malandrín
Sinvergüenza de porquería
Se llevo un buen botín
Con todo lo que ella tenía.
Trata de una solterona
Que en todas sus conquistas
Le iba como la mona
Ella tenía una tienda
Con dos grandes ventanales
Donde vendía a buen precio
Unos papeles murales
La plata que retenía
Al banco la iba a guardar
Caminando con cautela
Pues la podían asaltar
Fue un día cuando ella iba
Camino a depositar
Que dio un tropezón con un hombre
Y se creyó enamorar
Perfumado y elegante
Unas cuadras la siguió
Y cuando ella entró al banco
El hombre desapareció.
Y así se vio cada jueves
Con el mismo personaje
Y en la misma situación
Dándose un buen tropezón
El por cuadras la seguía
Y en el banco se perdía.
Así ella se arreglaba
Los jueves más que otros días
Peinada de peluquería
Y hasta con joyas prestadas
Diría adiós a su soltería
Si el tipo ese le hablaba
.
Y un jueves a fin de mes
El hombre fue más cortés
No le mandó el empujón
Sonriéndole otra vez
Y en un susurro le habló
Saludó diciendo ¡hola!
Y sin más le apuntó
En el pecho una pistola
Lentamente abrió un bolsón
Y le dijo seriamente
Con un suave vozarrón
Abre luego tu cartera
¡Y dame tu billetera !
Y esos aros de rubí
¡Quitátelos y dámelos a mi !
Y todos esos anillos
¡Vengan ahora a mi bolsillo !
Déme ese collar de perlas
¡Adiós, y un gusto fue conocerla !
Llorando de impotencia
Les contaba a sus amigas.
Del misterioso caballero
Que quería su dinero
El tipo tan sinvergüenza
Ladrón internacional
Y de que todas sus conquistas
Terminaban siempre mal.
Y como este malandrín
Sinvergüenza de porquería
Se llevo un buen botín
Con todo lo que ella tenía.