julio cesar bravo ramos
Poeta recién llegado
Me consumo en el humo
Burbujeante y evaporado de mis lágrimas
En superflua crisis sumido
Aterrado porque hoy. Me abandonaron las estrellas
Ojos que arden, cabellos de fuego.
Noche sin luna, sombra de amor
La memoria vive feliz en el terreno del recuerdo
Como hiere, embustero e infeliz se comporta el corazón
Una canción de cuna que jamás se olvido
Pide el espiritu que de tisteza se lleno.
Canto y lamento
Tragedia y pasión
Miserable duelo entre locura y dolor.
Bóveda celeste, que ingrata te me impones
Si te obsequie, la figura más hermosa. Y le di el más hermoso nombre
Yo, que bajo este bendito cielo nocturno. Descubrí una inigualable constelación
Tal vez fue tanto su esplendor en el espacio, que quizás ya pereció.
¡Oh, mis brillantes estrellas. Han dejado inválido a su mortal creador!
Con desventura y sin dirección. Pues eran ustedes las que guiaban mi razón.
Comprende el sentido de la muerte
La sangre a punto de ebullición hierve
Y yergue sobre ti un helado, viento que paraliza. Cuerpo y mente
Astro sublime de una palpitante ilusión
¿Por qué escogiste que fuera el diá de hoy?
Que reposaran los pensamientos del mañana en tu vientre
Será que te ofendio mi creación, o nunca amaste a un ser viviente.
Canto y lamento
Tragedia y pasión
Miserable duelo entre locura y dolor.
Dame un último minuto para presenciar mi creación
Estréllame en cada hado, para sentir la linea de su peregrinación
Enviame en sus años luz y conviertéme en polvo del cosmos
Ya nada me importa. Si ella me dejo, mi luna. Mi amor
Sólo diganle que para ella fue creada. La constelación de Redon.
Burbujeante y evaporado de mis lágrimas
En superflua crisis sumido
Aterrado porque hoy. Me abandonaron las estrellas
Ojos que arden, cabellos de fuego.
Noche sin luna, sombra de amor
La memoria vive feliz en el terreno del recuerdo
Como hiere, embustero e infeliz se comporta el corazón
Una canción de cuna que jamás se olvido
Pide el espiritu que de tisteza se lleno.
Canto y lamento
Tragedia y pasión
Miserable duelo entre locura y dolor.
Bóveda celeste, que ingrata te me impones
Si te obsequie, la figura más hermosa. Y le di el más hermoso nombre
Yo, que bajo este bendito cielo nocturno. Descubrí una inigualable constelación
Tal vez fue tanto su esplendor en el espacio, que quizás ya pereció.
¡Oh, mis brillantes estrellas. Han dejado inválido a su mortal creador!
Con desventura y sin dirección. Pues eran ustedes las que guiaban mi razón.
Comprende el sentido de la muerte
La sangre a punto de ebullición hierve
Y yergue sobre ti un helado, viento que paraliza. Cuerpo y mente
Astro sublime de una palpitante ilusión
¿Por qué escogiste que fuera el diá de hoy?
Que reposaran los pensamientos del mañana en tu vientre
Será que te ofendio mi creación, o nunca amaste a un ser viviente.
Canto y lamento
Tragedia y pasión
Miserable duelo entre locura y dolor.
Dame un último minuto para presenciar mi creación
Estréllame en cada hado, para sentir la linea de su peregrinación
Enviame en sus años luz y conviertéme en polvo del cosmos
Ya nada me importa. Si ella me dejo, mi luna. Mi amor
Sólo diganle que para ella fue creada. La constelación de Redon.
Última edición: