Josimar Moran
Poeta fiel al portal
No se debe morir para ver la muerte,
no hay que ser malo y estar en el infierno
sufriendo el castigo de un dolor eterno
que en un fugaz instante cambió la suerte. . .
Un adiós es la Parca que se divierte
hilvanando los caminos del averno,
dejando en las sienes el beso fraterno
y la zozobra que en el aire se advierte.
Un olvido es la lágrima que callada
entrega el alma como ofrenda sagrada
por una ilusión que se niega a morir
y se aferra a las ancas de la memoria
superando el punto final de la historia
que un día entre engaños soñamos vivir. . .
no hay que ser malo y estar en el infierno
sufriendo el castigo de un dolor eterno
que en un fugaz instante cambió la suerte. . .
Un adiós es la Parca que se divierte
hilvanando los caminos del averno,
dejando en las sienes el beso fraterno
y la zozobra que en el aire se advierte.
Un olvido es la lágrima que callada
entrega el alma como ofrenda sagrada
por una ilusión que se niega a morir
y se aferra a las ancas de la memoria
superando el punto final de la historia
que un día entre engaños soñamos vivir. . .