Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Con tres copas de cóctel
y poco más de media palabra
la vida se olvidó de mí
y yo, ya no quería nada.
Con tres chupitos de ron
se me manchó de tinta la almohada.
Con tres cafés sin dormir,
soñé que todavía soñaba.
Con tres madrugadas sin tí,
desperté a la luna para que apagara
esa lámpara llena de recuerdos
que hacía que tu sombra todavía estuviera en casa.
Con tres desayunos sin mantel,
arañé de poesía la mesa donde cenabas
con tus ojos clavados en mí
y yo, como una chincheta, con la mirada aplastada,
porque sabía que un día te ibas a ir,
con tres o cuatro maletas desabrochadas,
la falda de tu vestido sin planchar
y la cremallera de tu corazón, para siempre, cerrada.
y poco más de media palabra
la vida se olvidó de mí
y yo, ya no quería nada.
Con tres chupitos de ron
se me manchó de tinta la almohada.
Con tres cafés sin dormir,
soñé que todavía soñaba.
Con tres madrugadas sin tí,
desperté a la luna para que apagara
esa lámpara llena de recuerdos
que hacía que tu sombra todavía estuviera en casa.
Con tres desayunos sin mantel,
arañé de poesía la mesa donde cenabas
con tus ojos clavados en mí
y yo, como una chincheta, con la mirada aplastada,
porque sabía que un día te ibas a ir,
con tres o cuatro maletas desabrochadas,
la falda de tu vestido sin planchar
y la cremallera de tu corazón, para siempre, cerrada.
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