BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Qué bien que los cínicos
puedan ser cínicos sin miedo.
Y qué bien representan, los satisfechos,
su papel de tales. Qué bueno que, por
fin, se resuman en escuetas frases
los silencios de un asesino, y qué bien
que florezcan los almendros en primavera.
No resultó fácil olvidarnos de los cadáveres, no.
Dar forma a sus espectros no nos quitó el sueño
precisamente. Ya se consumieron las ascuas
del otro tiempo, ya comimos empanadas y se
nos empapó vidriosa la mirada. En estómago
contento, no cabe la desesperanza. Qué bien
que nunca olvidemos que es en invierno donde
nace la crisálida-.
©
puedan ser cínicos sin miedo.
Y qué bien representan, los satisfechos,
su papel de tales. Qué bueno que, por
fin, se resuman en escuetas frases
los silencios de un asesino, y qué bien
que florezcan los almendros en primavera.
No resultó fácil olvidarnos de los cadáveres, no.
Dar forma a sus espectros no nos quitó el sueño
precisamente. Ya se consumieron las ascuas
del otro tiempo, ya comimos empanadas y se
nos empapó vidriosa la mirada. En estómago
contento, no cabe la desesperanza. Qué bien
que nunca olvidemos que es en invierno donde
nace la crisálida-.
©