vate
Poeta recién llegado
Lágrimas humilladas corretean
por los surcos de un rostro ido;
apuradas manos recobran lo abatido
secando las perlas de sal que serpentean.
Sufrimiento controlado ante el gentío,
queda libre y rebelde en la soledad, impío;
rabia contenida desfigura la belleza de su faz
con gestos que caricaturan de forma voraz
la digna lindeza de su inquietante,
angustiado y desolado semblante.
Esperanzadas palabras de consuelo
cuentan a su hijo que esté tranquilo,
disimulando que penden de un fino hilo​
que lograran en poco remontar el vuelo.
Verdad enmascarada con suave acento
duele tanto como una vida desengañada,
la realidad de las facturas y el sustento,
vapuleada por la tempestad condenada.
El tiempo castiga con miseria selectiva,
un trabajo que no viene y una salud que se evapora
sueños e ilusiones sin futuro ni disyuntiva,
sumisos al destino de un viento que reparte espora.
por los surcos de un rostro ido;
apuradas manos recobran lo abatido
secando las perlas de sal que serpentean.
Sufrimiento controlado ante el gentío,
queda libre y rebelde en la soledad, impío;
rabia contenida desfigura la belleza de su faz
con gestos que caricaturan de forma voraz
la digna lindeza de su inquietante,
angustiado y desolado semblante.
Esperanzadas palabras de consuelo
cuentan a su hijo que esté tranquilo,
disimulando que penden de un fino hilo​
que lograran en poco remontar el vuelo.
Verdad enmascarada con suave acento
duele tanto como una vida desengañada,
la realidad de las facturas y el sustento,
vapuleada por la tempestad condenada.
El tiempo castiga con miseria selectiva,
un trabajo que no viene y una salud que se evapora
sueños e ilusiones sin futuro ni disyuntiva,
sumisos al destino de un viento que reparte espora.