¿Puede darme el diagnóstico
algún estudioso, un doctor,
de por qué mis letras son
tan traviesas y no obedecen
a normas de rima y métrica?
¿Pueden decirle a mis labios
que cesen ya de recitar versos,
que es una pérdida de tiempo
y que no tienen ningún sentido?
¿Puede decirle alguien a mis ojos
que ya basta de esa tonta manía
de buscar la belleza
que hay en todas la cosas?
¿Puede cualquiera crucificar
de una vez mis poesías,
con cuatro cláusulas
del manual del buen escritor
y otras tantas normativas?
¿Pueden decirle a mis manos
que no desplieguen los dedos
con ese fervor
cuando escribo
y a este corazón de poeta
que no encienda más
su motor,
para levantar, vuelo?
No estoy seguro, estimada Malena, de que no estés confundiendo a la crítica con la censura. Creo en la comunicación entre seres humanos, y considero que la crítica es una parte esencial de esta comunicación. También creo que la escritura es, esencialmente, codificación, es decir que un poema escrito pretende transmitir al lector determinadas cosas que el autor siente o piensa; para que esta codificación cumpla su función comunicativa, hacen falta algunos acuerdos, convenciones si lo quieres, entre el autor y el lector, que permitan que el mensaje sea decodificado de manera aproximadamente correcta. De allí que existan molestas normativas como las de la ortografía y la gramática, por ejemplo, que pueden dar que hablar a los críticos sin que su ánimo sea la censura. Yendo a asuntos más complejos, la poesía tiene una componente sonora: el ritmo; ¿cómo transmitir por escrito ese ritmo que pretendemos darle a nuestros versos, ese aliento sin el cual serían simple prosa? También el ritmo se codifica, en este caso por la subdivisión en versos y en estrofas regulando las pausas, y también esta codificación sirve a la comunicación y es objeto posible de la crítica. Finalmente, claro, están los contenidos, los puntos de vista, donde siempre hay lugar para la crítica y la sana polémica.
En cuanto a la ortografía de tu poema, la veo bastante correcta, aunque creo que no le vendría nada mal eliminar todas las comas de los dos últimos versos. La gramática también la veo correcta. En cuanto al ritmo, me resulta un tanto misterioso tu criterio para separar el texto en versos y estrofas. Por ejemplo a la última estrofa la veo en perfecta continuidad con la anterior, dado que comienza con la conjunción «y» que establece una fuerte unión sintáctica. También me parece forzada la subdivisión en el caso de los tres últimos versos, que desde el punto de vista rítmico leo sin pausas:
que no encienda más su motor para levantar vuelo?
(quizás podría cambiar de verso después de motor)
En estos últimos casos mi crítica asume la forma de las preguntas, tal vez tú tengas un criterio que a mí se me escapa, no soy un experto en esto de la poesía ni nada por el estilo, pero creo tener cierto oído y en este y otros poemas tuyos me llamó la atención la subdivisión en versos, que vi un tanto arbitraria.
Quizás mi pregunta te lleve a esclarecer tus ideas al respecto, a mí mismo se me ocurren algunas respuestas interesantes que podrías darme acerca del porqué de esta organización de los últimos tres versos...
En fin, más allá de la pertinencia de mis comentarios, quiero hacerte notar que no hay nada de destructivo en ellos, simplemente intentan ser un inicio de comunicación entre personas.
En cuanto a los contenidos, me permitiré cierta ironía... no creo que la respuesta a esto de la subdivisión en versos sea «me la dicta mi corazón», es decir que mis preguntas suponen de tu parte cierta racionalidad, que la codificación y sus convenciones exigen, mal que nos pese.
un abrazo, y gracias por tu participación
Jorge