SanBlasfemo
Poeta asiduo al portal
LA CRUZ
Amada tú al albor crucificaste,
clavo al curvo madero golondrina,
símil del te busco como sea.
Jesús padeció madera brava, dura
y saltadiza. Los díceres son ciertos
si quien habla
es noble.
Me murmuro para mí,
a diario, que no habrá víspera
que no tantee tu crepúsculo
por sondear como Dios manda.
Que no habrá día sin,
a la siesta, correr tras tu te pienso.
Dícese sin holganza,
la mala disposición, los hay malencarados
enemigos a la alegría.
A pesar de ellos, yo te regalo mis garbos,
largos, sin tasa ni burocracias royalties
a remunerar derechos de autor.
Entre los dos maderos curvos, curvos,
como digo, de mi beso, dámelo,
que el Viernes Santo que viene
te saco a que te vean porque lo vales.
Y ese Jesús tan nombrado,
lejos de llorar, santigua
la mancomunidad nuestra,
firmada con pincel de flujo.
A la muerte tuya, muera la mía
cuando tú, sin reproches ni ofensas,
yaceremos como hermanicos.
Ya lo sé, ya, siempre me ves venir
y es porque nada, nadie me para
ni ha de pararme nunca, ni tú misma:
voy, voy por ti, tras ti, a por ti:
Amada tú al albor crucificaste,
clavo al curvo madero golondrina,
símil del te busco como sea.
Jesús padeció madera brava, dura
y saltadiza. Los díceres son ciertos
si quien habla
es noble.
Me murmuro para mí,
a diario, que no habrá víspera
que no tantee tu crepúsculo
por sondear como Dios manda.
Que no habrá día sin,
a la siesta, correr tras tu te pienso.
Dícese sin holganza,
la mala disposición, los hay malencarados
enemigos a la alegría.
A pesar de ellos, yo te regalo mis garbos,
largos, sin tasa ni burocracias royalties
a remunerar derechos de autor.
Entre los dos maderos curvos, curvos,
como digo, de mi beso, dámelo,
que el Viernes Santo que viene
te saco a que te vean porque lo vales.
Y ese Jesús tan nombrado,
lejos de llorar, santigua
la mancomunidad nuestra,
firmada con pincel de flujo.
A la muerte tuya, muera la mía
cuando tú, sin reproches ni ofensas,
yaceremos como hermanicos.
Ya lo sé, ya, siempre me ves venir
y es porque nada, nadie me para
ni ha de pararme nunca, ni tú misma:
voy, voy por ti, tras ti, a por ti: