Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La cueva de Luzbel
Aprendimos muchas cosas,
aprendimos de otros cuentos,
aprendimos de las rosas
el aroma de lo bello.
De aprender tanto en la vida
nunca sobran los placeres,
que se ocultan en la sombra
de los hombres y mujeres.
Y es que sombra de la buena
nos enseña el otro lado,
cuando el negro solo sueña
ser el blanco almidonado.
Aquí en la cueva, junto al fuego,
cocinando los tropiezos del mamut;
tanteando el taparrabos
que hace sombra al que da luz.
La mujer profesional,
y el hombre amateur,
bestia el animal,
monstruo el cu
cuando se pe,
que aroma de infernal
en esta cueva de Luzbel.
María, se apaga
Debe ser la vaca María,
la vaca.
Debe ser del buey, José,
del buey.
Solo pido a quien se haga
que primero salga del belén,
y que el ángel de la guarda
le consiga un cascabel.
Aprendimos muchas cosas,
aprendimos de otros cuentos,
aprendimos de las rosas
el aroma de lo bello.
De aprender tanto en la vida
nunca sobran los placeres,
que se ocultan en la sombra
de los hombres y mujeres.
Y es que sombra de la buena
nos enseña el otro lado,
cuando el negro solo sueña
ser el blanco almidonado.
Aquí en la cueva, junto al fuego,
cocinando los tropiezos del mamut;
tanteando el taparrabos
que hace sombra al que da luz.
La mujer profesional,
y el hombre amateur,
bestia el animal,
monstruo el cu
cuando se pe,
que aroma de infernal
en esta cueva de Luzbel.
María, se apaga
Debe ser la vaca María,
la vaca.
Debe ser del buey, José,
del buey.
Solo pido a quien se haga
que primero salga del belén,
y que el ángel de la guarda
le consiga un cascabel.