Kevin Aguirre Sánchez
Poeta recién llegado
No tengo culpa de estos sentimientos,
No tengo culpa por enamorarme de ti,
Tú de repente apareciste en mis pensamientos
Y de la nada hoy eres todo para mí.
Eres tan hermosa que no tienes comparación
Sin duda eres todo lo que quisiera tener,
Con solo verte te me robaste el corazón
Con tu figura tan linda de una bella mujer.
Te convertiste en mi deseo prohibido,
En el pecado que no debo cometer,
Pero es que controlas todos mis sentidos
Con tan solo un roce de tu piel.
A pesar que no he llegado lejos contigo
Tú todo me lo dejas a la imaginación,
Porque a la vez eres tan cruel conmigo
Que siendo tan real, dejas todo en ilusión.
Brindas tan poco que para mí es tanto
Pero al final de ti das tan solo sobras,
Te sueño completa, no sabes cuánto,
Pero al final me dejas sumergido en las sombras.
Llegas a ser un ángel que vino del cielo
Como también un demonio que subió del infierno,
Por ser tan complaciente con todos mis anhelos
Y por dar un cariño tan frio, tan invierno.
No me eches la culpa por ser así,
Cuando eres tú quien da tan poco,
La culpa es tuya desde que te conocí
Pues con tu cintura me vuelves loco.
No tengo culpa por enamorarme de ti,
Tú de repente apareciste en mis pensamientos
Y de la nada hoy eres todo para mí.
Eres tan hermosa que no tienes comparación
Sin duda eres todo lo que quisiera tener,
Con solo verte te me robaste el corazón
Con tu figura tan linda de una bella mujer.
Te convertiste en mi deseo prohibido,
En el pecado que no debo cometer,
Pero es que controlas todos mis sentidos
Con tan solo un roce de tu piel.
A pesar que no he llegado lejos contigo
Tú todo me lo dejas a la imaginación,
Porque a la vez eres tan cruel conmigo
Que siendo tan real, dejas todo en ilusión.
Brindas tan poco que para mí es tanto
Pero al final de ti das tan solo sobras,
Te sueño completa, no sabes cuánto,
Pero al final me dejas sumergido en las sombras.
Llegas a ser un ángel que vino del cielo
Como también un demonio que subió del infierno,
Por ser tan complaciente con todos mis anhelos
Y por dar un cariño tan frio, tan invierno.
No me eches la culpa por ser así,
Cuando eres tú quien da tan poco,
La culpa es tuya desde que te conocí
Pues con tu cintura me vuelves loco.