Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muy buena y necesaria esta reflexión Palmira, no solo porque creo que el que mas y el que menos alguna vez ha sentido ese sentimiento de culpa sino porque ademas creo que todo el mundo la esquiva. Como bien dices la única manera de librarse de la carga es aceptándola.Me has hecho pensar en mi misma y las pocas veces (afortunadamente) que me ha traspasado la culpa. Una persona a la que yo quería mucho se suicidó, cuando su madre me llamó para darme la noticia me negué a ir al entierro, en ese momento indescriptible emocionalmente, lloré rios , nunca me había roto tanto por dentro, no dudé en ningún momento de mi decisión pero a la semana siguiente la culpa me carcomía en parte porque llegué a pensar que quizás no había hecho lo suficiente por la persona que había decidido irse, pero sobre todo porque había sido incapaz de estar al lado de los que se quedaron y la querían tanto: sus padres. Al cabo de un año quedamos para vernos y fue tan liberador a pesar de la tristeza que tanto ellos como yo pudimos respirar y reconciliarnos con su ausencia. Ellos la revivieron a través de mis ojos y yo me sentí liberada de la culpa porque acepté mi cobardía sincerándome, no quería ver el cadáver, estuvimos horas hablando y cuando me dejaron en la Estación del Norte miré de distinta manera el paisaje y dentro de mi misma.
Volviendo a tu relato, yo nunca he tenido mala conciencia con mis "progenitores" porque hice por ellos (también mis hermanos)todo lo que se pudo y un poquito mas, eso siempre lo había tenido muy claro.
Encantada de leerte Palmira
Abrazos en este 1 de noviembre donde casi todo el mundo está en la ciudad de los muertos
Es una vivencia extraordinaria esa que narras y agradezco mucho que hayas abierto tu corazón a esta reflexión Valen_Tina. Todo lo que compartimos nos aporta y es de valientes dar esos pasos enquistados que el miedo nos ha impedido dar. No siempre se puede uno reconciliar del modo en el que lo hiciste pero el intento también sirve aunque el resultado no hubiera sido tan positivo para ambas partes.
Me alegra mucho también que tus progenitores se sintieran arropados hasta el final, sin duda afortunados. Seguramente ellos también se ganaron esa respuesta por parte de sus hijos.
Un gran abrazo!!
Palmira