LUIGI LEONE
Poeta recién llegado
“Me miras y esa lagrima amor
De prisa se desliza por tu mejilla.
Me disparas tu duda, tu pena
Tu tan poca fe en mí, que me quema.
En lo que esperas, en lo que penas.
Sí, ante esa lágrima y tus ojos
Acusome y acepto la culpa
La culpa de haber mirado otros ojos
De desatar tus enojos, la lluvia de tus ojos y
Las palabras duras de tu boca
Describiéndome todo.
Como pude ser tan torpe y traicionar
Lo que me dabas a manos llenas
Y todo por seguir cantos de sirenas
Como pude olvidar el principio de lo nuestro
Lo que sentía y lo que siento.
Olvidar la promesa de quererte
De cuidar tu corazón hasta la muerte
Olvidar nuestros cuerpos flacos de adolecentes
Enredados y descubriendo la vida y su fuente
Olvidar que te perdone todo
Que aguante todo y sin poesía
Para que tú siguieras siendo mía.
Que cuando me decías no te quiero
Yo me arrastraba asta ti día tras día
Como olvide que cuando me herías
Me quedaba horas, despierto
Sin entender lo que sucedía
Y al primer atisbo de sonrisa
Me brillabas tú la vida.
Como olvide tu espalda
Tus hombros tu pecho y mi asombro
Como dejar las notas que por ti cada noche toco
Si tu eres mi melodía mi letra mi canto y mi todo.”
De prisa se desliza por tu mejilla.
Me disparas tu duda, tu pena
Tu tan poca fe en mí, que me quema.
En lo que esperas, en lo que penas.
Sí, ante esa lágrima y tus ojos
Acusome y acepto la culpa
La culpa de haber mirado otros ojos
De desatar tus enojos, la lluvia de tus ojos y
Las palabras duras de tu boca
Describiéndome todo.
Como pude ser tan torpe y traicionar
Lo que me dabas a manos llenas
Y todo por seguir cantos de sirenas
Como pude olvidar el principio de lo nuestro
Lo que sentía y lo que siento.
Olvidar la promesa de quererte
De cuidar tu corazón hasta la muerte
Olvidar nuestros cuerpos flacos de adolecentes
Enredados y descubriendo la vida y su fuente
Olvidar que te perdone todo
Que aguante todo y sin poesía
Para que tú siguieras siendo mía.
Que cuando me decías no te quiero
Yo me arrastraba asta ti día tras día
Como olvide que cuando me herías
Me quedaba horas, despierto
Sin entender lo que sucedía
Y al primer atisbo de sonrisa
Me brillabas tú la vida.
Como olvide tu espalda
Tus hombros tu pecho y mi asombro
Como dejar las notas que por ti cada noche toco
Si tu eres mi melodía mi letra mi canto y mi todo.”