dragon_ecu
Esporádico permanente
A menudo se malentiende la derecha y la izquierda.
Según la izquierda, la derecha es lo peor, pero la izquierda sufre de la memoria y no regresa a ver cuanto daño han hecho sus dirigentes en el poder.
Por considerar a la derecha lo peor, la izquierda busca a todo costo destruirla, comenzando por lo que considera sus pilares principales, la economía de mercado y la propiedad privada.
Según la derecha, la izquierda es falsa y mentirosa, siendo una ocupación casi perenne el pasar su tiempo defendiéndose de todo tipo de ataques (de la izquierda).
Que han existido dirigentes de derecha en el poder, pues si algunos lo han conseguido, más por la decepción de los votantes respecto a la izquierda que por apego a la derecha (la izquierda desilusionada).
Pero ya puestos en serio caben varias preguntas:
¿Cuál es el origen de la "izquierda" y la "derecha"?
Estas se inician con los primeros parlamentos, y se refería a la ubicación física de sus miembros respecto de la posición central de quien la preside.
Los primeros parlamentos surgen mientras la sucesión de poder era por origen divino o hereditario, es decir Clero y Nobleza.
Así que siguiendo la usanza de "la diestra y siniestra", pues resulta que los afines al poder activo se ubicaban a la "derecha", y los opositores se ponían a la "siniestra o izquierda".
El evento histórico más representativo de esta usanza es la asamblea de la revolución francesa.
¿Cuál era la ideología de las primeras izquierda y derecha?
Pues... ninguna. Se alineaba a izquierda o derecha en función de intereses y liderazgos personales.
Las ideologías políticas iniciales partirían de las facciones en la medida que perdían poder y buscaban apoyos.
Es importante entender que la "izquierda y derecha" no poseen un origen ideológico.
Hoy se entiende "izquierda" por ideas basadas en el marxismo. Y la definición de "derecha" es lo que se le ocurra a la "izquierda".
¿En verdad existe una verdadera derecha y una verdadera izquierda?
Para desmitificar el cuento de la abuelita virgen, hay que partir de un hecho concreto en la revolución francesa.
La izquierda se origina en grupos de burgueses (es decir "derecha" con ideales liberales), que por cuestiones de posición se sentaron una vez en el lado izquierdo de una sala de sesiones... y quedó el nombre de izquierda relacionado a los liberales radicales.
Mientras que el grupo de conservadores (monarquía e iglesia) se sentó a la derecha.
Así que asegurar que la izquierda se origina en el pueblo es una forma de endulzar la amarga realidad.
La "izquierda" en realidad estaba formada por terratenientes, industriales, artesanos, profesores, comerciantes y banqueros, con poder económico por encima del ingreso medio. Incluso varios con mayor poder económico que algunos miembros de la realeza y la iglesia (no en balde se vendían títulos nobiliarios y bulas a buen precio $$$).
Así que el sector pobre y humilde del pueblo no era parte de la izquierda ni derecha.
El alumbramiento.
Ahora bien, una cosa es el poder económico, y otro el poder de la fuerza.
Tanto así que en los inicios de la historia el poder se basó primero en la fuerza antes que en la producción y el comercio.
Ya todas las grandes culturas iniciales se basaron en el uso de la fuerza para someter y hasta esclavizar a los pueblos cercanos.
En la medida que el productor, cazador primero, luego agrario, luego artesano, luego fabril y luego servicial logra abastecerse por completo y generar excesos, empieza el comercio de los excedentes.
De los comerciantes de productos y servicios, viene luego la generación de medios de intercambio (las monedas) y con ello el concepto de acuñar dinero con respaldo, que además luego pasó al negocio de préstamo e inversión de dineros propios o de sus depositantes (la banca).
Son pues los productores, comerciantes y la banca, los nuevos poderes económicos, que sin necesidad de la fuerza bruta iban adquiriendo poco a poco los poderes de los conservadores (es decir las iglesias y monarquías).
Sin embargo, por tener por derecho divino o de sangre, sumado a la capacidad de manejar ejércitos (propios o de alquiler), el uso de la fuerza balanceaba los resultados a favor de los conservadores.
Empieza entonces la masificación de las ideas (imprenta de por medio, junto al teatro y las diversiones populares).
Se genera un sentimiento que daba esperanzas a que se lograría por uno mismo la superación.
Esto también alejaba la simpatía del pueblo hacia sus gobernantes (good save the quenn... y no precisamente a Freddy Mercury).
Esta masificación, gracias a la enciclopedia, la implementación de la educación, y los primeros hacinamientos en las ciudades nacientes (burgos), es que surge un nuevo grupo de poder económico. Poder logrado a punta de su trabajo y genio para los negocios, y no dependiente de ejércitos o de bendiciones o de apellidos.
La misma masificación de conocimientos hizo que muchos que antes eran pobres labriegos, se hicieran luego industriales, comerciantes y banqueros (¿por allí alguien recuerda a Jean Valjean de los miserables?).
Esa idea de que era posible conseguir una mejor vida sin necesidad de un apellido o de un título nobiliario o religioso, empuja a muchos a simpatizar con las ideas liberales (contra los conservadores).
Aunque inicialmente los burgueses debieron echar mano de ejércitos privados (mercenarios), para defenderse de los conservadores, esto poco a poco fue cediendo para emplear otros métodos menos violentos.
Los Medicis son un buen ejemplo de ello, así como después los Und Taxi, y hasta los Rothschild (de seguro a más de un lector se le empañan los lentes al leer ese apellido).
Sin necesidad de buscar un ejército, el pensamiento liberal (liberal radical para ser precisos), consigue apoyo no solo local, sino también de liberales de otros países.
No en balde algunas "guerras de independencia" fueron en parte promovidas y hasta subvencionadas por liberales extranjeros.
No fue necesario comprar a nadie como mercenario, o convencer con promesas de concesiones sobre los "terrenos conquistados".
La idea de tener libertad de elegir qué tanto uno deseaba avanzar en base a su propio esfuerzo, fue no solo atractiva, sino también seductora. Tanto que incluso las artes fueron influenciadas por ese pensamiento.
El tiempo pasa, y por efectos del desgaste los conservadores poco a poco van perdiendo terreno, primero en lo económico, y posteriormente en lo político. Los suceden los liberales radicales.
La opinión de un zurdo (Marx opina sobre la revolución francesa).
Marx hizo varios escritos sobre la revolución francesa desde variadas ópticas en un especie de ajuste de esos eventos a sus tiempos.
Así por un lado se considera "heredero" de los ideales revolucionarios franceses, pero por otro lado la califica como una "revolución burguesa", donde las fuerzas antagonistas eran por un bando el capitalismo burgués francés, y del otro bando los poderes de la corona e iglesia.
Posteriores revisiones re-escriben la idea original de "revolución burguesa" a una nueva versión de "revolución burguesa con apoyo popular".
Debido a esta ambiguedad es que posteriores estudiosos del mítico Marx, procuran esconder esas opiniones enfrentadas y presentan mayormente la idea de los principios revolucionarios, junto al mito de que era netamente una "lucha popular", o sea del pueblo revolucionario sin intervención burguesa.
Pues entonces resulta que efectivamente la primera izquierda era burguesa capitalista y no popular revolucionaria como pasaría a venderse en las propagandas de posteriores izquierdas.
La estafa del cambio.
Pero el proceso no termina allí, pues surge de la izquierda liberal una nueva izquierda, reaccionaria, victimista e ingrata con su origen.
Estas características lo llevan a ser revolucionaria y contraria a los poderes políticos, que por coincidencia ahora estaban en manos de sus pensadores iniciales. Y claro está, para definir su posición se vuelve antagonista.
Resultando que la vieja izquierda burguesa autosuficiente pasa a ser la nueva derecha, y se la junta con la vieja derecha. Resultado de marketing político -la nueva izquierda es la única izquierda- el resto todos son de derecha.
Así comienza a formularse un proceso de adueñamiento de consignas, símbolos, significados, conceptos... todo con tal de llegar al poder pero sin plantearse jamás realmente qué iban a hacer una vez lo tengan.
Se prepararon para domar un caballo salvaje, pero no tenían la menor idea de hacia adonde cabalgar luego.
Este proceso, divisionista, por lógica se fundamentó en el odio al contrario... siendo los contrarios todos los que no estaban de acuerdo a sus planteamientos. Así nacen los extremismos del odio.
Odio a los diferentes, a los que pensaban y actuaban distinto, a otro idioma, a otro color de piel, a otra creencia, a otra costumbre. Los fundamentalismos volvieron a surgir, igual como ocurrió en el oscurantismo (con las monarquías e iglesias de por medio).
Ahora el nuevo fundamentalismo era el arma predilecta de la nueva izquierda (el socialismo, el comunismo y el peor extremo del fascismo).
Se cambia la ropa pero no el plan. Los neo...
Han pasado varios años, y el socialismo ya ha aceptado (varias veces), que aún cuando sus ideales suenan bien, su aplicación práctica es imposible por cuanto destruye la economía.
La izquierda del milenio ahora reconoce que la economía capitalista no solo es buena, sino también deseable y alcanzable.
La izquierda busca evolucionar en el mundo, alejándose del fundamentalismo, a tal punto que incluso naciones calificadas típicamente como capital imperialistas de derecha han tenidos gobiernos de izquierda (¿o acaso Obama era de derecha?, o Biden). Y recientemente Chile y Colombia, que en Sudamérica se consideran de derechas han tenido recientes gobiernos de izquierda (Bachelet y Santos, Boric y Petro).
La izquierda regresa de nuevo a sus orígenes... la burguesía, con una pequeña diferencia.
En sus inicios la burguesía nace de su propia capacidad económica, fruto de su propio trabajo y esfuerzo y riesgo.
Hoy en día la burguesía es política, y se mantiene por recursos ajenos (sustentada por los pagos de impuestos). (Por cierto, el pueblo es quien termina pagando los impuestos...).
La neo-izquierda intenta deshacerse de su viejas recetas divisionistas, abrazando ahora a las religiones y a grupos minoritarios (sea por razones de color, conducta sexual, conducta ambiental, etc.).
No olviden que los socialistas declararon las religiones como el opio del pueblo, y que hubo persecuciones y aniquilamiento de los grupos religiosos.
No olviden tampoco la segregación racial, territorial, y hasta educativa de los comunistas.
La vieja consigna de "acabemos con la derecha"... terminaba en "los líderes de izquierda seremos la nueva monarquía y religión del estado". O acaso alguien olvida la "dictadura del proletariado" mientras se daban la gran vida los líderes de izquierda.
Lastimosamente esta neo-izquierda, feminista, ambientalista, pro-aborto, cristiana, lgtbi, anti-racista, supremacista, nacionalista, internacionalista... por tratar de conseguir adeptos acepta incluso propuestas contrarias entre sí, con tal de llegar al poder vía democrática (nada, que las revoluciones armadas son caras y los mayores estados socialistas quebraron sus economías).
El camino de la neo-izquierda es ahora el camino democrático, para después romper la democracia e imponer el totalitarismo, eliminar la propiedad privada y tratar de aplicar la vieja receta de expoliación del pueblo para agrandar y mantener al estado.
Claro está que las viejas recetas siguen sin funcionar, siendo ahora como antes, solo vendedores de humo.
Según la izquierda, la derecha es lo peor, pero la izquierda sufre de la memoria y no regresa a ver cuanto daño han hecho sus dirigentes en el poder.
Por considerar a la derecha lo peor, la izquierda busca a todo costo destruirla, comenzando por lo que considera sus pilares principales, la economía de mercado y la propiedad privada.
Según la derecha, la izquierda es falsa y mentirosa, siendo una ocupación casi perenne el pasar su tiempo defendiéndose de todo tipo de ataques (de la izquierda).
Que han existido dirigentes de derecha en el poder, pues si algunos lo han conseguido, más por la decepción de los votantes respecto a la izquierda que por apego a la derecha (la izquierda desilusionada).
Pero ya puestos en serio caben varias preguntas:
¿Cuál es el origen de la "izquierda" y la "derecha"?
Estas se inician con los primeros parlamentos, y se refería a la ubicación física de sus miembros respecto de la posición central de quien la preside.
Los primeros parlamentos surgen mientras la sucesión de poder era por origen divino o hereditario, es decir Clero y Nobleza.
Así que siguiendo la usanza de "la diestra y siniestra", pues resulta que los afines al poder activo se ubicaban a la "derecha", y los opositores se ponían a la "siniestra o izquierda".
El evento histórico más representativo de esta usanza es la asamblea de la revolución francesa.
¿Cuál era la ideología de las primeras izquierda y derecha?
Pues... ninguna. Se alineaba a izquierda o derecha en función de intereses y liderazgos personales.
Las ideologías políticas iniciales partirían de las facciones en la medida que perdían poder y buscaban apoyos.
Es importante entender que la "izquierda y derecha" no poseen un origen ideológico.
Hoy se entiende "izquierda" por ideas basadas en el marxismo. Y la definición de "derecha" es lo que se le ocurra a la "izquierda".
¿En verdad existe una verdadera derecha y una verdadera izquierda?
Para desmitificar el cuento de la abuelita virgen, hay que partir de un hecho concreto en la revolución francesa.
La izquierda se origina en grupos de burgueses (es decir "derecha" con ideales liberales), que por cuestiones de posición se sentaron una vez en el lado izquierdo de una sala de sesiones... y quedó el nombre de izquierda relacionado a los liberales radicales.
Mientras que el grupo de conservadores (monarquía e iglesia) se sentó a la derecha.
Así que asegurar que la izquierda se origina en el pueblo es una forma de endulzar la amarga realidad.
La "izquierda" en realidad estaba formada por terratenientes, industriales, artesanos, profesores, comerciantes y banqueros, con poder económico por encima del ingreso medio. Incluso varios con mayor poder económico que algunos miembros de la realeza y la iglesia (no en balde se vendían títulos nobiliarios y bulas a buen precio $$$).
Así que el sector pobre y humilde del pueblo no era parte de la izquierda ni derecha.
El alumbramiento.
Ahora bien, una cosa es el poder económico, y otro el poder de la fuerza.
Tanto así que en los inicios de la historia el poder se basó primero en la fuerza antes que en la producción y el comercio.
Ya todas las grandes culturas iniciales se basaron en el uso de la fuerza para someter y hasta esclavizar a los pueblos cercanos.
En la medida que el productor, cazador primero, luego agrario, luego artesano, luego fabril y luego servicial logra abastecerse por completo y generar excesos, empieza el comercio de los excedentes.
De los comerciantes de productos y servicios, viene luego la generación de medios de intercambio (las monedas) y con ello el concepto de acuñar dinero con respaldo, que además luego pasó al negocio de préstamo e inversión de dineros propios o de sus depositantes (la banca).
Son pues los productores, comerciantes y la banca, los nuevos poderes económicos, que sin necesidad de la fuerza bruta iban adquiriendo poco a poco los poderes de los conservadores (es decir las iglesias y monarquías).
Sin embargo, por tener por derecho divino o de sangre, sumado a la capacidad de manejar ejércitos (propios o de alquiler), el uso de la fuerza balanceaba los resultados a favor de los conservadores.
Empieza entonces la masificación de las ideas (imprenta de por medio, junto al teatro y las diversiones populares).
Se genera un sentimiento que daba esperanzas a que se lograría por uno mismo la superación.
Esto también alejaba la simpatía del pueblo hacia sus gobernantes (good save the quenn... y no precisamente a Freddy Mercury).
Esta masificación, gracias a la enciclopedia, la implementación de la educación, y los primeros hacinamientos en las ciudades nacientes (burgos), es que surge un nuevo grupo de poder económico. Poder logrado a punta de su trabajo y genio para los negocios, y no dependiente de ejércitos o de bendiciones o de apellidos.
La misma masificación de conocimientos hizo que muchos que antes eran pobres labriegos, se hicieran luego industriales, comerciantes y banqueros (¿por allí alguien recuerda a Jean Valjean de los miserables?).
Esa idea de que era posible conseguir una mejor vida sin necesidad de un apellido o de un título nobiliario o religioso, empuja a muchos a simpatizar con las ideas liberales (contra los conservadores).
Aunque inicialmente los burgueses debieron echar mano de ejércitos privados (mercenarios), para defenderse de los conservadores, esto poco a poco fue cediendo para emplear otros métodos menos violentos.
Los Medicis son un buen ejemplo de ello, así como después los Und Taxi, y hasta los Rothschild (de seguro a más de un lector se le empañan los lentes al leer ese apellido).
Sin necesidad de buscar un ejército, el pensamiento liberal (liberal radical para ser precisos), consigue apoyo no solo local, sino también de liberales de otros países.
No en balde algunas "guerras de independencia" fueron en parte promovidas y hasta subvencionadas por liberales extranjeros.
No fue necesario comprar a nadie como mercenario, o convencer con promesas de concesiones sobre los "terrenos conquistados".
La idea de tener libertad de elegir qué tanto uno deseaba avanzar en base a su propio esfuerzo, fue no solo atractiva, sino también seductora. Tanto que incluso las artes fueron influenciadas por ese pensamiento.
El tiempo pasa, y por efectos del desgaste los conservadores poco a poco van perdiendo terreno, primero en lo económico, y posteriormente en lo político. Los suceden los liberales radicales.
La opinión de un zurdo (Marx opina sobre la revolución francesa).
Marx hizo varios escritos sobre la revolución francesa desde variadas ópticas en un especie de ajuste de esos eventos a sus tiempos.
Así por un lado se considera "heredero" de los ideales revolucionarios franceses, pero por otro lado la califica como una "revolución burguesa", donde las fuerzas antagonistas eran por un bando el capitalismo burgués francés, y del otro bando los poderes de la corona e iglesia.
Posteriores revisiones re-escriben la idea original de "revolución burguesa" a una nueva versión de "revolución burguesa con apoyo popular".
Debido a esta ambiguedad es que posteriores estudiosos del mítico Marx, procuran esconder esas opiniones enfrentadas y presentan mayormente la idea de los principios revolucionarios, junto al mito de que era netamente una "lucha popular", o sea del pueblo revolucionario sin intervención burguesa.
Pues entonces resulta que efectivamente la primera izquierda era burguesa capitalista y no popular revolucionaria como pasaría a venderse en las propagandas de posteriores izquierdas.
La estafa del cambio.
Pero el proceso no termina allí, pues surge de la izquierda liberal una nueva izquierda, reaccionaria, victimista e ingrata con su origen.
Estas características lo llevan a ser revolucionaria y contraria a los poderes políticos, que por coincidencia ahora estaban en manos de sus pensadores iniciales. Y claro está, para definir su posición se vuelve antagonista.
Resultando que la vieja izquierda burguesa autosuficiente pasa a ser la nueva derecha, y se la junta con la vieja derecha. Resultado de marketing político -la nueva izquierda es la única izquierda- el resto todos son de derecha.
Así comienza a formularse un proceso de adueñamiento de consignas, símbolos, significados, conceptos... todo con tal de llegar al poder pero sin plantearse jamás realmente qué iban a hacer una vez lo tengan.
Se prepararon para domar un caballo salvaje, pero no tenían la menor idea de hacia adonde cabalgar luego.
Este proceso, divisionista, por lógica se fundamentó en el odio al contrario... siendo los contrarios todos los que no estaban de acuerdo a sus planteamientos. Así nacen los extremismos del odio.
Odio a los diferentes, a los que pensaban y actuaban distinto, a otro idioma, a otro color de piel, a otra creencia, a otra costumbre. Los fundamentalismos volvieron a surgir, igual como ocurrió en el oscurantismo (con las monarquías e iglesias de por medio).
Ahora el nuevo fundamentalismo era el arma predilecta de la nueva izquierda (el socialismo, el comunismo y el peor extremo del fascismo).
Se cambia la ropa pero no el plan. Los neo...
Han pasado varios años, y el socialismo ya ha aceptado (varias veces), que aún cuando sus ideales suenan bien, su aplicación práctica es imposible por cuanto destruye la economía.
La izquierda del milenio ahora reconoce que la economía capitalista no solo es buena, sino también deseable y alcanzable.
La izquierda busca evolucionar en el mundo, alejándose del fundamentalismo, a tal punto que incluso naciones calificadas típicamente como capital imperialistas de derecha han tenidos gobiernos de izquierda (¿o acaso Obama era de derecha?, o Biden). Y recientemente Chile y Colombia, que en Sudamérica se consideran de derechas han tenido recientes gobiernos de izquierda (Bachelet y Santos, Boric y Petro).
La izquierda regresa de nuevo a sus orígenes... la burguesía, con una pequeña diferencia.
En sus inicios la burguesía nace de su propia capacidad económica, fruto de su propio trabajo y esfuerzo y riesgo.
Hoy en día la burguesía es política, y se mantiene por recursos ajenos (sustentada por los pagos de impuestos). (Por cierto, el pueblo es quien termina pagando los impuestos...).
La neo-izquierda intenta deshacerse de su viejas recetas divisionistas, abrazando ahora a las religiones y a grupos minoritarios (sea por razones de color, conducta sexual, conducta ambiental, etc.).
No olviden que los socialistas declararon las religiones como el opio del pueblo, y que hubo persecuciones y aniquilamiento de los grupos religiosos.
No olviden tampoco la segregación racial, territorial, y hasta educativa de los comunistas.
La vieja consigna de "acabemos con la derecha"... terminaba en "los líderes de izquierda seremos la nueva monarquía y religión del estado". O acaso alguien olvida la "dictadura del proletariado" mientras se daban la gran vida los líderes de izquierda.
Lastimosamente esta neo-izquierda, feminista, ambientalista, pro-aborto, cristiana, lgtbi, anti-racista, supremacista, nacionalista, internacionalista... por tratar de conseguir adeptos acepta incluso propuestas contrarias entre sí, con tal de llegar al poder vía democrática (nada, que las revoluciones armadas son caras y los mayores estados socialistas quebraron sus economías).
El camino de la neo-izquierda es ahora el camino democrático, para después romper la democracia e imponer el totalitarismo, eliminar la propiedad privada y tratar de aplicar la vieja receta de expoliación del pueblo para agrandar y mantener al estado.
Claro está que las viejas recetas siguen sin funcionar, siendo ahora como antes, solo vendedores de humo.
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