sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La daga del amor
se metió entre el sol del verso,
se hizo sueño
entre un mar de temblores,
de la daga al beso,
del beso al ritmo,
se cumplían los sueños,
se vestían las palabras,
de verso al tiempo,
planeando entre los sueños.
Amor jurador,
no cambiés al tiempo por el olor de
un olvidado beso,
así se vuelve a crecer la ola de los pasatiempos,
que se cruzan en la pupila de una luciérnaga,
daga del amor,
se corta todo en pedazos de sombras coloreadas de azul,
el beso,
el secuestro de un arte que se hace artesanía,
se volvía luz de los paraísos
que llevaban su arte al adiós de los infiernos,
era la musa del ruiseñor,
para brindar por los labios de un girasol,
porque todo se hacia con la daga del amor.
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