rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella sabe de mí.
Yo, acaso
nunca
alcance a desnudar
en su desnudo y conocerla.
Soy uno
entre los tantos
ella lo sabe
y así lo entiendo
cuando juego de su juego.
Soy, su fe mas atea
y eso le provoca
tropiezos de cadera
pues entiende, que a pesar
de mi débil andar
algo conozco de engaños
y teme
la cambie por el día.
Yo, acaso
nunca
alcance a desnudar
en su desnudo y conocerla.
Soy uno
entre los tantos
ella lo sabe
y así lo entiendo
cuando juego de su juego.
Soy, su fe mas atea
y eso le provoca
tropiezos de cadera
pues entiende, que a pesar
de mi débil andar
algo conozco de engaños
y teme
la cambie por el día.
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