mariano dupont
Poeta fiel al portal
Bajo las uvas fraganciosas
bañadas por la Luna
el deseo de una dama
detuvo mi andar
por el sendero del parral.
Sus ondas encendidas
fueron vocación
canción de la noche
y horas encantadas.
Los labios y la lengua
inflamaron fuegos ancestrales
en el ojo y en la carne
en la uva y en el brote.
No había poetas
ni metáforas ni rimas
no había poesía
era lo sensual lo que valía.
Nos ofrendamos soberbio
nuestro deseo exuberante
en esa fiesta redonda
de la libido del hollejo
y de la estrella
bajo la parra encantada.
No olvidaré las uvas
del verano
ni a la bella señora
de los amores sin amor
ni a su erótica devoción
con luciérnagas y ranas
por el sendero del parral.
.......................................................
bañadas por la Luna
el deseo de una dama
detuvo mi andar
por el sendero del parral.
Sus ondas encendidas
fueron vocación
canción de la noche
y horas encantadas.
Los labios y la lengua
inflamaron fuegos ancestrales
en el ojo y en la carne
en la uva y en el brote.
No había poetas
ni metáforas ni rimas
no había poesía
era lo sensual lo que valía.
Nos ofrendamos soberbio
nuestro deseo exuberante
en esa fiesta redonda
de la libido del hollejo
y de la estrella
bajo la parra encantada.
No olvidaré las uvas
del verano
ni a la bella señora
de los amores sin amor
ni a su erótica devoción
con luciérnagas y ranas
por el sendero del parral.
.......................................................
Última edición: