• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

La dama de los infieles y su venganza

guerrero verde

Poeta veterano en el portal.
Las alas eran de seda,
(sus alas)
El viento de fuego,
La caída era un velo con pena,
El sueño; un juego de dos

Los algarrobos están secos,
Algo marchita el pasto
Y el cielo es gris como un manto

La campiña ya no canta
La gloria de un reino,
La gente ya no anda descalza
Porque el vidrio del mañana
Los amenaza con armas de miedo

Los caminos se ocultan
Bajo el lodo marrón coagulado,
Hace un tiempo fue sangre rala,
Hace tanto desde que ha mutado
El alma

Los viejos no hablan, callan,
Tiemblan sus manos,
Recuerdan como se rompió su espada,
Recuerdan y lloran arrodillados,
La recuerdan

Ella entró al pueblo,
Sin ropa, sin frío,
Entró y dejó
Que en ella entraran con gozo

Seducía sin temor,
De rey a guardián,
Sin color ni amor,
Besaba hasta niñas sin vida

Jugaba con los labios,
Algunas veces mordía
Para calmar su sed rabiosa
Con el maná de la gloria

Las colas contorneaban las calles,
Era placer gratuito,
Era un ángel de cristo
Con pubis de demonio fino
Y todos desean estancar sus males
En su vientre en solemne rito

Uno a uno la lamió,
La tocó,
Uno a uno vio luz cuando gimió,
Ninguno pregunto por su dolor

Cuando todos los oriundos,
Curiosos y extranjeros
Saciaron su sexo
La dejaron para caer sumidos
En un sueño marcado
Por el recuerdo somnífero

Al despertar fueron por su olor,
Por otro toque de carne,
Ya nada podía saciar su libido calor,
Ni sus parejas con sonrisa al amanecer

Al llegar no la encontraron,
Solo vieron un cuadro macabro,
Horror, espanto, traición, pecado,
Caos, coro y un gemido lejano,
Su gemido embalsamado

Todas la damas fueron asesinadas,
Cortes numerosos,
Vientres abiertos, decapitadas,
Senos en los suelos,
Un rojo río pintaba la mañana
Ninguna mujer se acercaba al pueblo,
Ningún hombre salió del mismo,
Se perdieron en el tiempo,
En la pena, en su error,
En la traición

Ninguno volvió ha estar erecto,
Ninguno sintió deseo,
Todos murieron en vivido añejo
Flagelo


La dama de los infieles
 
Hola, guerrero!!! wow, que imagines... como siempre es un placer el leerte... pues sin palabras, muy buen poema... te mando un abrazo...
 
Es tal ves la gracia que aterra a tantos,con hombres entre su ombligo y su cintura, con cuerpos en el suelo y dedos manchados con latidos en el cuello.
D.I
 
Las alas eran de seda,
(sus alas)
El viento de fuego,
La caída era un velo con pena,
El sueño; un juego de dos

Los algarrobos están secos,
Algo marchita el pasto
Y el cielo es gris como un manto

La campiña ya no canta
La gloria de un reino,
La gente ya no anda descalza
Porque el vidrio del mañana
Los amenaza con armas de miedo

Los caminos se ocultan
Bajo el lodo marrón coagulado,
Hace un tiempo fue sangre rala,
Hace tanto desde que ha mutado
El alma

Los viejos no hablan, callan,
Tiemblan sus manos,
Recuerdan como se rompió su espada,
Recuerdan y lloran arrodillados,
La recuerdan

Ella entró al pueblo,
Sin ropa, sin frío,
Entró y dejó
Que en ella entraran con gozo

Seducía sin temor,
De rey a guardián,
Sin color ni amor,
Besaba hasta niñas sin vida

Jugaba con los labios,
Algunas veces mordía
Para calmar su sed rabiosa
Con el maná de la gloria

Las colas contorneaban las calles,
Era placer gratuito,
Era un ángel de cristo
Con pubis de demonio fino
Y todos desean estancar sus males
En su vientre en solemne rito

Uno a uno la lamió,
La tocó,
Uno a uno vio luz cuando gimió,
Ninguno pregunto por su dolor

Cuando todos los oriundos,
Curiosos y extranjeros
Saciaron su sexo
La dejaron para caer sumidos
En un sueño marcado
Por el recuerdo somnífero

Al despertar fueron por su olor,
Por otro toque de carne,
Ya nada podía saciar su libido calor,
Ni sus parejas con sonrisa al amanecer

Al llegar no la encontraron,
Solo vieron un cuadro macabro,
Horror, espanto, traición, pecado,
Caos, coro y un gemido lejano,
Su gemido embalsamado

Todas la damas fueron asesinadas,
Cortes numerosos,
Vientres abiertos, decapitadas,
Senos en los suelos,
Un rojo río pintaba la mañana
Ninguna mujer se acercaba al pueblo,
Ningún hombre salió del mismo,
Se perdieron en el tiempo,
En la pena, en su error,
En la traición

Ninguno volvió ha estar erecto,
Ninguno sintió deseo,
Todos murieron en vivido añejo
Flagelo


La dama de los infieles

guerrero verde...buen poema!!!...excelentes imagenes!!! un placer enorme
estar aqui...un beso y un abrazo para ti amigo bello:::hug:::
 
Tu poema tiene unas imagenes muy interesante, muy buenas...
Un placer leerte guerrero verde.

Saludos,
:::hug:::
 
Que más podría esperarse de tí poeta, sino que este magnífico escrito.
Te felicito.
 
Femenino anticristo. Vengativo...solo y triste.
Cómo no serlo cuando todo ofreces sin que lo aprecie la gente...
Hemos de condenarla o comprenderla?
Hemos de odiarla o...satisfacerla?
Bello, señor, como siempre muy original. Mil besos de cristal de estrellas.
.:Tati:.
 
Las alas eran de seda,
(sus alas)
El viento de fuego,
La caída era un velo con pena,
El sueño; un juego de dos

Los algarrobos están secos,
Algo marchita el pasto
Y el cielo es gris como un manto

La campiña ya no canta
La gloria de un reino,
La gente ya no anda descalza
Porque el vidrio del mañana
Los amenaza con armas de miedo

Los caminos se ocultan
Bajo el lodo marrón coagulado,
Hace un tiempo fue sangre rala,
Hace tanto desde que ha mutado
El alma

Los viejos no hablan, callan,
Tiemblan sus manos,
Recuerdan como se rompió su espada,
Recuerdan y lloran arrodillados,
La recuerdan

Ella entró al pueblo,
Sin ropa, sin frío,
Entró y dejó
Que en ella entraran con gozo

Seducía sin temor,
De rey a guardián,
Sin color ni amor,
Besaba hasta niñas sin vida

Jugaba con los labios,
Algunas veces mordía
Para calmar su sed rabiosa
Con el maná de la gloria

Las colas contorneaban las calles,
Era placer gratuito,
Era un ángel de cristo
Con pubis de demonio fino
Y todos desean estancar sus males
En su vientre en solemne rito

Uno a uno la lamió,
La tocó,
Uno a uno vio luz cuando gimió,
Ninguno pregunto por su dolor

Cuando todos los oriundos,
Curiosos y extranjeros
Saciaron su sexo
La dejaron para caer sumidos
En un sueño marcado
Por el recuerdo somnífero

Al despertar fueron por su olor,
Por otro toque de carne,
Ya nada podía saciar su libido calor,
Ni sus parejas con sonrisa al amanecer

Al llegar no la encontraron,
Solo vieron un cuadro macabro,
Horror, espanto, traición, pecado,
Caos, coro y un gemido lejano,
Su gemido embalsamado

Todas la damas fueron asesinadas,
Cortes numerosos,
Vientres abiertos, decapitadas,
Senos en los suelos,
Un rojo río pintaba la mañana
Ninguna mujer se acercaba al pueblo,
Ningún hombre salió del mismo,
Se perdieron en el tiempo,
En la pena, en su error,
En la traición

Ninguno volvió ha estar erecto,
Ninguno sintió deseo,
Todos murieron en vivido añejo
Flagelo


La dama de los infieles

Un cuento muy fino, que atrapa de principio a fin, cada quien le dará una interpretacíón, yo me llevo la mía, una fatal maldición, la tentación no dimitida, castigo?...venganza?...le toca a cada quién decidir ¿verdad?; me encantó mi amigo querido, tiempo sin leerte, pero placer de haber venido, siempr elo es...besos, muacks!:::hug::::::hug:::
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba