Giaour
Poeta recién llegado
La conoció soñando de repente
como una vaga sombra pasajera,
jamás pensó tenerla circulando
como cenizas negras en las venas.
Es una Dama de ropaje negro,
de negra pluma, abolengo muerto.
Extirpa las entrañas cuando se infiltra
por cada recoveco de tu cuerpo.
Habita en tu mente sin que entiendas
que domina tu razón por completo.
Embellece al Amor con su poesía
que disfruta el Cielo y el Infierno.
No creas nunca que desaparece
pues está allí, velando de tus huesos…
Tu conciencia expropia sin notarlo
bajo la cripta de tu miedos predilectos,
y olvida tu mortalidad para siempre
pues serás de sus labios el esbirro eterno.
Tu vitalidad reduce a la simpleza
de los versos más complejos,
siendo palabra en la palabra
y silencio en tus silencios.
Serás Vacío habitable,
serás la Nada impermeable al tiempo…
Es una Dama de tristes ojos verdes
que se incrustan en la médula del sueño.
Bebe de tu sangre hasta secarte
y ruegas por que te siga absorbiendo.
Te conjuga en plenitud tus apetitos
de incorpóreas utopías esgrimiendo
su pluma -deidad impredecible-
que dibuja tu Libertad en cautiverio.
Serás un Cosmos infinito,
serás un Átomo de hielo.
Tendrás el Todo en su minúscula mano
para mutarlo en párrafos o en viento,
condenado a pulular por el limbo
debajo de tu tumba de estiércol.
Serás un muerto viviente enamorado
y buscarás su traje, su aroma, su cabello
por todos los rincones de la Vida
sin encontrar más que espejismos ciegos
que darán, a su vez, una razón hipotética
a tu pálida Existencia de espectro…
como una vaga sombra pasajera,
jamás pensó tenerla circulando
como cenizas negras en las venas.
Es una Dama de ropaje negro,
de negra pluma, abolengo muerto.
Extirpa las entrañas cuando se infiltra
por cada recoveco de tu cuerpo.
Habita en tu mente sin que entiendas
que domina tu razón por completo.
Embellece al Amor con su poesía
que disfruta el Cielo y el Infierno.
No creas nunca que desaparece
pues está allí, velando de tus huesos…
Tu conciencia expropia sin notarlo
bajo la cripta de tu miedos predilectos,
y olvida tu mortalidad para siempre
pues serás de sus labios el esbirro eterno.
Tu vitalidad reduce a la simpleza
de los versos más complejos,
siendo palabra en la palabra
y silencio en tus silencios.
Serás Vacío habitable,
serás la Nada impermeable al tiempo…
Es una Dama de tristes ojos verdes
que se incrustan en la médula del sueño.
Bebe de tu sangre hasta secarte
y ruegas por que te siga absorbiendo.
Te conjuga en plenitud tus apetitos
de incorpóreas utopías esgrimiendo
su pluma -deidad impredecible-
que dibuja tu Libertad en cautiverio.
Serás un Cosmos infinito,
serás un Átomo de hielo.
Tendrás el Todo en su minúscula mano
para mutarlo en párrafos o en viento,
condenado a pulular por el limbo
debajo de tu tumba de estiércol.
Serás un muerto viviente enamorado
y buscarás su traje, su aroma, su cabello
por todos los rincones de la Vida
sin encontrar más que espejismos ciegos
que darán, a su vez, una razón hipotética
a tu pálida Existencia de espectro…