AgioNIMO
NEMO
La dama de Padre las Casas,
ocupa vestido si es que no hay mucho frio,
“el buzo es perfecto para un día dormido”
“¿Me arreglo o no? Total, mis ojos son mi brillo”
La dama de Padre las Casas,
tiene un cabello castaño claro, largo,
que llega por las puntas a su cintura.
Pero que cintura.. robusta moldura.
Sus ojos son color desierto soleado,
reflejan al sol un oasis de cactus ,
flor que no quiere ser flor, ¡planta!
¡No la comparen con pétalos de cuarta!
La dama de Padre las Casas,
lleva en su labia la gracia de sierras
de pieles morenas, parla de feria,
y un desplante… ¡Que dulcinea!
La dama de Padre las Casas,
planea su dieta para poder merendar,
no es por los kilos pero talvez la grasa,
persiste miedo de no haber balanza…
Que llena de marcas la alergia hará
de comer en los llanos,
fisuras de tierra, tan congeladas,
grietas llenan sus manos.
y estas llegan a “una boca con sed”
un sequio en el arcén del rosáceo,
no tapes tus labios hermosa dama,
ofrezco los míos que apagan arder.
Si su cabello revolotea,
mis ojos persiguen,
mis manos cobran vida,
acarician y quitan,
cada pelusa,
(mi perfecta excusa)
La dama de Padre las Casas,
es dama si bien (no) es princesa,
es dama si bien (no) es guerrera
es dama y no de realeza
es dama, en cada son de certeza.
ocupa vestido si es que no hay mucho frio,
“el buzo es perfecto para un día dormido”
“¿Me arreglo o no? Total, mis ojos son mi brillo”
La dama de Padre las Casas,
tiene un cabello castaño claro, largo,
que llega por las puntas a su cintura.
Pero que cintura.. robusta moldura.
Sus ojos son color desierto soleado,
reflejan al sol un oasis de cactus ,
flor que no quiere ser flor, ¡planta!
¡No la comparen con pétalos de cuarta!
La dama de Padre las Casas,
lleva en su labia la gracia de sierras
de pieles morenas, parla de feria,
y un desplante… ¡Que dulcinea!
La dama de Padre las Casas,
planea su dieta para poder merendar,
no es por los kilos pero talvez la grasa,
persiste miedo de no haber balanza…
Que llena de marcas la alergia hará
de comer en los llanos,
fisuras de tierra, tan congeladas,
grietas llenan sus manos.
y estas llegan a “una boca con sed”
un sequio en el arcén del rosáceo,
no tapes tus labios hermosa dama,
ofrezco los míos que apagan arder.
Si su cabello revolotea,
mis ojos persiguen,
mis manos cobran vida,
acarician y quitan,
cada pelusa,
(mi perfecta excusa)
La dama de Padre las Casas,
es dama si bien (no) es princesa,
es dama si bien (no) es guerrera
es dama y no de realeza
es dama, en cada son de certeza.