Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
El agónico ritmo de la melodía con su sincretismo que conforta. Latir maduro y de escombro.
A ella siempre le sobraron razones:
Siembra en las grietas
de las lágrimas que traga.
Brotar de girasoles, claveles,
los poemas con que abona
las madrugadas;
vestidos de amor y de guerra
con los que danza.
Una dama de mirar pleno
y escaleras hacia la nada.
No hay un reflejo
que te devuelva tus alas doradas.
Ni verdad,
ni mentira
que soborne tu mirada.
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