Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por una vez en mi vida voy a ser sincero,
yo no quería nada serio contigo, no creo en el amor,
solo quería probar tu falda y descubrir el misterio
que se esconde cuando sonríes con cierto pudor.
Esas cosas de atarse a alguien nunca fue lo mío,
pero te digo que el Diablo es sabio
y que hay veces en que conviene tener a Dios de amigo.
Ahora resulta, que tengo nervios si tú me miras,
no sé qué cosas me haces y tengo miedo
de enamorarme, aunque crea que es tarde amiga
y sufro de verdad si no te veo.
Siempre era yo el que me burlaba
de esos tipos fieles que andan de misa en misa,
no había mujer que me enganchara
y yo iba como matador dejando rastros de mi camisa.
Esas cosas del amor no se hicieron para mí,
pero te extraño y creo que todo tiene un fin,
escribe pronto, llama enseguida,
te invito a hacer conmigo lo que te grite la vida.
Y ahora resulta, que me enamoro y toco fondo
de tanto que me hace falta que me mimes,
vente conmigo, que te prometo
que de este lago de amor no me saca nadie, tú decides.
Ahora resulta, que tengo nervios si mi boca no te obedece,
aquí te espero, vente enseguida,
ten misericordia, te digo que me miente el que lo niegue,
te juro que es verdad que tus labios asesinan.
yo no quería nada serio contigo, no creo en el amor,
solo quería probar tu falda y descubrir el misterio
que se esconde cuando sonríes con cierto pudor.
Esas cosas de atarse a alguien nunca fue lo mío,
pero te digo que el Diablo es sabio
y que hay veces en que conviene tener a Dios de amigo.
Ahora resulta, que tengo nervios si tú me miras,
no sé qué cosas me haces y tengo miedo
de enamorarme, aunque crea que es tarde amiga
y sufro de verdad si no te veo.
Siempre era yo el que me burlaba
de esos tipos fieles que andan de misa en misa,
no había mujer que me enganchara
y yo iba como matador dejando rastros de mi camisa.
Esas cosas del amor no se hicieron para mí,
pero te extraño y creo que todo tiene un fin,
escribe pronto, llama enseguida,
te invito a hacer conmigo lo que te grite la vida.
Y ahora resulta, que me enamoro y toco fondo
de tanto que me hace falta que me mimes,
vente conmigo, que te prometo
que de este lago de amor no me saca nadie, tú decides.
Ahora resulta, que tengo nervios si mi boca no te obedece,
aquí te espero, vente enseguida,
ten misericordia, te digo que me miente el que lo niegue,
te juro que es verdad que tus labios asesinan.