La densidad del silencio

José Luis Galarza

Poeta que considera el portal su segunda casa
Mil ojos indiscernibles,
candentes en la órbita propia.
En el asedio del propio
producen la oscuridad nítida,
y una línea sin interrupción hacia mi mirada
de un tiempo sólo medible por la intensidad.
Caminar ese silencio es transitar el desierto,
dueño de la eternidad, océano del tiempo,
poseso en medio de la tormenta de silencio
y camastro abierto en el que dormimos
y desesperamos
y nos desollamos húmedos,
fosas en las preguntas.

José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)
 
Mil ojos indiscernibles,
candentes en la órbita propia.
En el asedio del propio
producen la oscuridad nítida,
y una línea sin interrupción hacia mi mirada
de un tiempo sólo medible por la intensidad.
Caminar ese silencio es transitar el desierto,
dueño de la eternidad, océano del tiempo,
poseso en medio de la tormenta de silencio
y camastro abierto en el que dormimos
y desesperamos
y nos desollamos húmedos,
fosas en las preguntas.

José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)

¡Uff, Que profundidad en ese silencio!
Me han encantado sus versos.
Le dejo mi saludo y admiración.
 
Mil ojos indiscernibles,
candentes en la órbita propia.
En el asedio del propio
producen la oscuridad nítida,
y una línea sin interrupción hacia mi mirada
de un tiempo sólo medible por la intensidad.
Caminar ese silencio es transitar el desierto,
dueño de la eternidad, océano del tiempo,
poseso en medio de la tormenta de silencio
y camastro abierto en el que dormimos
y desesperamos
y nos desollamos húmedos,
fosas en las preguntas.

José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)
Caminar ese silencio es transitar el desierto,
dueño de la eternidad, océano del tiempo,
poseso en medio de la tormenta de silencio
Preciosos versos José Luis. Gracias por compartir. Un abrazo con la pluma del alma
 
Mil ojos indiscernibles,
candentes en la órbita propia.
En el asedio del propio
producen la oscuridad nítida,
y una línea sin interrupción hacia mi mirada
de un tiempo sólo medible por la intensidad.
Caminar ese silencio es transitar el desierto,
dueño de la eternidad, océano del tiempo,
poseso en medio de la tormenta de silencio
y camastro abierto en el que dormimos
y desesperamos
y nos desollamos húmedos,
fosas en las preguntas.

José Luis Galarza (Calchaquí, Santa Fe, Argentina: 2019)
Es tan denso que te envuelve por completo y apenas puedes transitar. Un abrazo, José Luis.
 
El silencio hace dulce nuestros corazones.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba